Un total de 25 alumnos y una madre de familia de la Institución Educativa N° 80259 de Compín fueron trasladados de emergencia al centro de salud del distrito tras presentar síntomas de intoxicación masiva, generando alarma entre la comunidad educativa y las autoridades locales.
El incidente ocurrió la mañana del martes 19 de marzo, cuando los estudiantes comenzaron a manifestar mareos, náuseas, vómitos y dificultad para respirar dentro del plantel. A las 11:30 a.m. el Puesto de Salud de la zona recibió a los menores afectados, quienes fueron atendidos de inmediato por el personal médico.
De acuerdo con la información brindada por la doctora de turno, Natalia Jeanette Quispe Pastor, la posible causa de la intoxicación sería la inhalación de un insecticida utilizado en la fumigación del colegio dos días antes del suceso. Esta versión fue confirmada por el director de la institución, Marco Antonio Villegas Díaz, quien señaló que el 17 de marzo, a las 4:00 p.m., personal de la municipalidad distrital llevó a cabo una fumigación en el plantel para eliminar plagas e insectos.
“Creemos que la fumigación pudo haber dejado residuos en las aulas o en los patios del colegio, lo que habría provocado la intoxicación de los alumnos”, mencionó el director Villegas Díaz.
Las autoridades policiales han iniciado una investigación para determinar si se cumplieron los protocolos de seguridad en la fumigación y si hubo negligencia por parte de la municipalidad o de la propia institución educativa en la reapertura del colegio sin la debida ventilación.
Los padres de familia, indignados por lo sucedido, exigieron respuestas inmediatas y mayores medidas de seguridad para evitar futuros incidentes. “Nuestros hijos fueron expuestos a un veneno sin que nadie nos avisara. Queremos saber qué producto utilizaron y por qué no nos informaron con anticipación”, expresó una madre de familia que prefirió mantenerse en el anonimato.
Por su parte, voceros de la municipalidad distrital de Compín indicaron que la fumigación se realizó en cumplimiento de un programa de desinfección escolar para garantizar la salubridad de los estudiantes, pero aseguraron que están dispuestos a colaborar con la investigación para esclarecer lo ocurrido.
Hasta el momento, ninguno de los estudiantes ni la madre de familia se encuentra en estado grave, y la mayoría ha sido dada de alta tras recibir tratamiento. Sin embargo, algunos aún presentan molestias leves y continuarán en observación médica.

