Un operativo multisectorial realizado en el penal de Challapalca, ubicado en la región de Tacna, dejó al descubierto un alarmante hallazgo: dos antenas satelitales situadas a escasos 200 metros del centro penitenciario, utilizadas para transmitir señal de internet hacia el interior del recinto.
Según las primeras investigaciones, el servicio habría sido aprovechado por internos para usar teléfonos celulares y presuntamente cometer actividades ilícitas desde prisión, como extorsiones y secuestros a empresarios en Trujillo.






El operativo, realizado con la participación de la Policía Nacional del Perú (PNP), el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), el Ministerio Público y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), permitió detectar estas antenas gracias al uso de un analizador de espectro, un sofisticado dispositivo que localiza fuentes de señal satelital. El hallazgo tuvo lugar cerca del puente Challapalca, a unos 200 metros del penal, en una zona que hasta entonces pasaba desapercibida.
El uso de tecnología para facilitar actividades ilícitas desde el interior de penales de alta seguridad es una práctica que preocupa cada vez más a las autoridades. El penal de Challapalca, conocido por albergar a algunos de los internos más peligrosos del país, se ha mantenido bajo estrictas medidas de seguridad. Sin embargo, este hallazgo pone en evidencia la sofisticación de las redes criminales que buscan mantener sus operaciones desde la cárcel.
Durante el operativo, además de las antenas satelitales, se realizó una requisa minuciosa en el interior del penal, donde se encontraron diversos dispositivos electrónicos que habrían sido utilizados para conectarse a la red. Entre los objetos incautados destacan: Un aparato electrónico con entradas para múltiples dispositivos, un cable enrollado, aparentemente diseñado para mejorar la conexión, un equipo con entrada USB, una bolsa de polietileno con alambre dorado, cuyo uso está siendo investigado por peritos electrónicos.
Los dispositivos fueron hallados frente a la celda número siete, donde se encontraban internos que ahora son objeto de una investigación más detallada.
El acceso a internet por parte de internos en penales de alta seguridad no solo facilita la comunicación con el exterior, sino que también representa un riesgo significativo para la seguridad nacional. Las autoridades temen que los reclusos puedan coordinar actividades delictivas, como extorsiones, estafas y tráfico de drogas, utilizando aplicaciones de mensajería encriptada que dificultan su rastreo.
«Estos dispositivos tecnológicos son una amenaza constante en los penales. Las organizaciones criminales buscan cualquier medio para mantener sus operaciones desde dentro. Este hallazgo nos alerta sobre la necesidad de reforzar las medidas de control y vigilancia tecnológica», afirmó un representante del INPE.
Tras el hallazgo de las antenas y los dispositivos electrónicos, las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para determinar cómo llegaron estos equipos al penal y quiénes son los responsables de su instalación y operación. Se sospecha que podrían haber contado con apoyo externo, dado el nivel de sofisticación del sistema encontrado.

