En un rincón andino donde el tejido de lana, la cerámica y las tallas en madera se entrelazan con la memoria ancestral, una nueva oportunidad se abre para los artesanos del distrito de Salpo, en la provincia de Otuzco.

Este miércoles 28 de mayo, las puertas de la municipalidad se convertirán en el punto de encuentro para decenas de hombres y mujeres que, con sus manos y saberes, han mantenido viva la tradición artesanal de esta parte de la sierra liberteña.

La campaña de inscripción al Registro Nacional de Artesanía (RNA) que se realizará de 11:00 a.m. a 1:00 p.m. no es solo un trámite más. Se trata de una estrategia impulsada por la Municipalidad Distrital de Salpo para reconocer, formalizar y proyectar el trabajo de los artesanos locales hacia nuevos horizontes.

La iniciativa busca integrar a este importante sector en una plataforma nacional que les permitirá acceder a beneficios concretos: desde capacitaciones técnicas hasta oportunidades de financiamiento y participación en ferias y vitrinas comerciales.
En la práctica, el RNA representa un paso firme hacia la profesionalización del arte popular. Muchos de los artesanos de Salpo, herederos de oficios transmitidos de generación en generación, nunca han tenido acceso a programas de formación o redes comerciales fuera de su comunidad.
El registro abre la posibilidad de que estos creadores no solo reciban apoyo para perfeccionar sus técnicas, sino también para posicionar sus productos en mercados regionales, nacionales e incluso internacionales.

Pero más allá de los beneficios materiales, lo que está en juego es el reconocimiento de la artesanía como una forma de conocimiento, de identidad y de desarrollo. En un contexto donde la migración y el abandono del campo han golpeado duramente las economías rurales, iniciativas como esta ofrecen una alternativa viable: apostar por la cultura como motor de progreso.
La jornada del miércoles será, además, un espacio para el encuentro. Se espera que participen no solo artesanos individuales, sino también pequeños colectivos familiares, asociaciones de mujeres, y jóvenes que están redescubriendo la artesanía como una opción de vida. La municipalidad ha hecho un llamado a todos ellos para no dejar pasar esta oportunidad. “Formalizarse es el primer paso para crecer”, señalaron desde la oficina de desarrollo económico local, reafirmando su compromiso con la economía creativa del distrito.
En tiempos en que la globalización amenaza con homogenizar los modos de vida y expresión, proteger y fortalecer el trabajo de los artesanos es también un acto de resistencia cultural. Salpo, con su tradición viva, está dando un paso adelante. El reto ahora es que los propios artesanos tomen esta iniciativa como un punto de partida para consolidar su arte no solo como patrimonio, sino como una fuente sostenible de ingresos y orgullo comunitario.

