En una tensa y reveladora mesa de trabajo convocada por el Gobierno Regional de La Libertad, el presidente del directorio de Sedalib, Dr. Percy Rosario Martell, puso en tela de juicio la viabilidad técnica, económica y la transparencia del proyecto para la construcción de una nueva Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en Trujillo, cuyo costo asciende a más de 1,500 millones de soles.
El encuentro, celebrado en la sede del GORE, contó con la participación del ministro del Ambiente, Juan Carlos Castro Vargas, el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Durich Whittembury, y el gobernador regional, César Acuña, junto a autoridades y técnicos. La intervención de Rosario Martell marcó la jornada al plantear preguntas clave que dejaron sin respuesta a los representantes ministeriales.
Sin expediente ni estudios ambientales
Desde su primera intervención, el presidente de Sedalib preguntó: “¿Existe expediente técnico? ¿Hay estudio de impacto ambiental? ¿Cuándo se inicia la ejecución del proyecto?”. Las respuestas de los ministros fueron, a juicio de los presentes, insuficientes: no hay expediente técnico ni estudio de impacto ambiental, y la ejecución recién comenzaría en 2026, con una culminación estimada para 2030. Rosario no tardó en replicar: “¿Y qué hacemos hasta entonces con los desbordes de la PTAR El Tablazo?”.
¿Público o privado?
Otro punto crítico fue la naturaleza del proyecto. Rosario dirigió su reclamo directamente al gobernador Acuña: “Queremos saber si este proyecto es del Estado o es privado. Aquí ya hay un cronograma de pagos por parte de Sedalib al privado, nosotros no nos oponemos a nada porque no somos parte del convenio, pero las dudas deben ser aclaradas de manera diáfana y transparente”.
El titular de Sedalib cuestionó también las cláusulas de confidencialidad, preguntando si “la construcción de una planta de tratamiento es secreto de Estado”. Asimismo, denunció que Proinversión, en reuniones previas, le habría dicho que si Sedalib no tenía dinero para mantener el sistema, “ese era su problema”.
Dudas sobre tarifas y sostenibilidad
Rosario insistió en conocer si el proyecto implicaría un incremento en las tarifas de los usuarios. “Estamos hace un año repitiendo todas estas preguntas y nadie nos contesta”, enfatizó.
Aunque la reunión concluyó con el acuerdo de ceder 100 hectáreas de terreno por parte de Chavimochic a Sedalib para construir nuevas pozas de oxidación, Rosario advirtió que esta sería solo una solución temporal: “Las pozas volverán a llenarse y colapsarán en algún momento”. Por eso propuso soluciones inmediatas, como un emisor submarino para verter el agua tratada en altamar o la creación de un enorme parque verde irrigado con el agua de la PTAR El Tablazo.

