La extorsión, uno de los delitos que más golpea a la región La Libertad, ha encontrado desde hace años un terreno fértil en los penales del país. Sin embargo, la reciente implementación de CELLEBRITE PREMIUM, una tecnología de análisis digital forense de última generación, permitió a la Policía Nacional del Perú desenmascarar y desarticular dos casos graves de cobro de cupos que se ejecutaban desde las cárceles de Piura y Trujillo.
El 14 de septiembre de 2025, agentes del Departamento de Investigación Criminal – Norte allanaron la Celda N.° 19 del Pabellón 06 del penal de varones El Milagro – Trujillo, donde incautaron un celular Redmi-Xiomi vinculado a la línea telefónica 923469133. Ese número era utilizado para exigir a un comerciante de 36 años el pago de S/ 30,000 a cambio de no atentar contra su vida.
La víctima llegó a depositar S/ 500 vía Yape, lo que permitió identificar la cuenta receptora. El móvil incautado pertenecía a Milton Juber Pizán Paredes (50), alias “Milton”, actualmente bajo prisión preventiva por extorsión agravada.
El 9 de septiembre, la Policía capturó en flagrancia a Zaida Iveth Rojas Lavado (23), sindicada de exigir S/ 5,000 al director de la institución educativa “Amigo de Jesús” en La Esperanza. El autor intelectual fue identificado como Jean Pierre Alexander Vilca Rodríguez, alias “Dedo Flojo”, presunto integrante de Los Pulpos de la Cruz Blanca, quien opera desde el penal de Piura.
Dos días después, el 11 de septiembre, se allanó su celda y se incautó un celular y tres chips ocultos en cinta aislante, evidencias que confirmaron el delito.
El uso de CELLEBRITE PREMIUM fue determinante. Este software especializado permitió extraer y analizar datos ocultos en los equipos móviles, confirmando que las llamadas extorsivas y las coordinaciones criminales se originaban desde los penales.
“La implementación de CELLEBRITE PREMIUM fortalece nuestra capacidad de investigación frente al crimen organizado, especialmente en delitos cibernéticos y extorsivos”, señaló la Región Policial La Libertad.
Este avance demuestra que la lucha contra la criminalidad no solo se libra en las calles, sino también en el terreno tecnológico, donde la información contenida en un celular puede ser la clave para detener a organizaciones criminales que operan tras las rejas.

