La violencia criminal volvió a golpear con brutalidad en la provincia de Ascope. La noche del martes 23 de septiembre, a la altura del puente Nazareno, un abuelo de 63 años y su nieto de apenas 7 fueron atacados a balazos cuando retornaban a su hogar en el sector Juan Velasco, en Cartavio, a bordo de una mototaxi.
Las víctimas fueron identificadas como Santos Félix Rengifo Mestanza, un jubilado dedicado al transporte vecinal en su vehículo menor, y su nieto de iniciales P.Y.V.R., quienes se dirigían a casa tras participar en una reunión familiar en Magdalena de Cao.
El ataque en Moncada
De acuerdo con fuentes policiales y testimonios de los vecinos, el atraco se produjo alrededor de las siete de la noche en el anexo de Moncada. Rengifo se vio sorprendido por un grupo de delincuentes armados que lo obligaron a detener la marcha. Lejos de resistirse, el adulto mayor descendió de la unidad y ayudó al pequeño a ponerse a salvo. Comprendía que ningún bien material valía la vida de su nieto. Sin embargo, uno de los asaltantes decidió abrir fuego sin razón aparente.
El saldo fue devastador: tanto el abuelo como el menor cayeron heridos en medio del camino. El ataque fue tan absurdo como despiadado, pues los delincuentes ya habían logrado su cometido: llevarse la mototaxi y las pertenencias de las víctimas.
Estado de salud de las víctimas
Ambos fueron trasladados de emergencia al Hospital Regional de Trujillo. Según el reporte médico, el menor se encuentra estable; no obstante, la situación de Félix Rengifo es delicada, pues uno de los proyectiles comprometió seriamente sus pulmones.
Vecinos denuncian abandono
El crimen ha generado una ola de indignación en Magdalena de Cao. Los vecinos señalan que los asaltos a mano armada se han vuelto cotidianos y que las calles del distrito se han convertido en un terreno fértil para la delincuencia. “Esto es tierra de nadie. No hay presencia policial, y las autoridades locales guardan un silencio cómplice”, reclamó un poblador a este medio.
Las quejas apuntan tanto a la Policía Nacional, acusada de no reaccionar pese a las reiteradas denuncias, como al alcalde distrital, a quien se le reprocha inacción y falta de liderazgo frente a la ola de inseguridad.
Un distrito sitiado por el crimen
El caso de Rengifo y su nieto es apenas un reflejo de la inseguridad que se vive en la provincia de Ascope y en todo el norte de La Libertad. Mototaxistas, agricultores y comerciantes se sienten vulnerables a la merced de bandas armadas que actúan con impunidad. La indignación ciudadana crece, pero el clamor es el mismo: mayor patrullaje, presencia policial constante y medidas concretas para recuperar la tranquilidad. Mientras tanto, un abuelo lucha por su vida y un niño arrastra las cicatrices de un ataque que nunca debió ocurrir.

