Las familias que lo perdieron todo tras la explosión ocurrida en la cuadra 8 de la avenida Perú, en Trujillo, empiezan a recibir un alivio económico. Sus casas fueron declaradas inhabitables debido a la magnitud del siniestro, y ahora han iniciado el cobro del Bono de Arrendamiento de Vivienda para Emergencias (BAE), en la sede del Banco de la Nación.
El beneficio consiste en una transferencia mensual de S/ 500 que se otorgará hasta por un máximo de dos años, con el objetivo de que los damnificados puedan alquilar un lugar seguro mientras se define la situación de sus viviendas originales.

El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) confirmó que este subsidio es parte de las medidas de respuesta rápida ante emergencias que dejan a cientos de familias sin techo. En este caso, la explosión dejó decenas de inmuebles seriamente afectados, obligando a las autoridades a declarar en riesgo las estructuras y evacuar a sus moradores.
En total, varias familias han sido incorporadas en el padrón oficial de damnificados, lo que les permitirá acceder de manera inmediata al cobro del bono. Para ello solo necesitan acercarse al Banco de la Nación con su DNI, siguiendo el cronograma de pagos que ya fue difundido.
El BAE, creado como instrumento de atención en emergencias, busca que los afectados no tengan que vivir en carpas improvisadas o en casas de familiares de manera indefinida, sino que puedan mantener condiciones de vida dignas mientras se ejecutan planes de reconstrucción.
En paralelo, la Municipalidad Provincial de Trujillo y el Gobierno Regional vienen coordinando con Defensa Civil la evaluación técnica de los inmuebles dañados. El objetivo es determinar si podrán ser rehabilitados o si será necesario diseñar un proyecto de reubicación para las familias que quedaron sin techo.
Para los vecinos, este apoyo económico significa un respiro en medio de la tragedia. “Hemos quedado en la calle, con niños y adultos mayores expuestos. Este bono es una ayuda importante porque nos permitirá alquilar un cuarto seguro y empezar de nuevo mientras vemos qué pasa con nuestra casa”, señaló una de las afectadas.
La explosión de la avenida Perú dejó no solo pérdidas materiales, sino también heridas emocionales y un sentimiento de vulnerabilidad en la zona. El bono es apenas un primer paso; sin embargo, los damnificados insisten en que las autoridades deben garantizar la rehabilitación urbana y el apoyo psicológico y social para las familias golpeadas por la tragedia.

