La posible decisión de cerrar el servicio de Cuidados Intermedios Cardiovasculares del Hospital de Alta Complejidad Virgen de la Puerta, en Trujillo, ha generado una profunda alarma entre los pacientes asegurados de EsSalud en la región La Libertad, especialmente entre quienes padecen enfermedades cardiológicas y cardiovasculares.
A través de un pronunciamiento dirigido a la opinión pública, un grupo de pacientes aseguró tener conocimiento —por testimonios internos— de una intención de cierre de esta unidad especializada, lo que consideran un atentado directo contra su derecho a la salud y a la atención médica oportuna.
Un servicio vital
El área de Cuidados Intermedios Cardiovasculares cumple un rol clave dentro del sistema hospitalario. Es allí donde se atiende a pacientes con cuadros cardíacos delicados que requieren monitoreo permanente, control especializado y respuesta médica inmediata para evitar complicaciones graves o desenlaces fatales.
“Este servicio es sumamente importante para quienes sufrimos distintas patologías cardíacas y cardiovasculares. Su cierre afectaría directamente nuestra recuperación e incluso podría poner en riesgo nuestras vidas”, señalan los asegurados.
Los pacientes recuerdan que el Hospital Virgen de la Puerta es uno de los centros de referencia de mayor complejidad en el norte del país y que cuenta con infraestructura, equipamiento y tecnología médica para mantener operativa esta unidad.
Una justificación cuestionada
Según la denuncia pública, uno de los argumentos que se estaría utilizando para justificar el cierre sería la falta de contratación de médicos cardiólogos. Sin embargo, los pacientes cuestionan duramente esta explicación.
Indican que existe desde hace tiempo un compromiso de la gerencia del hospital para contratar al personal especializado necesario, compromiso que —afirman— no se habría cumplido, trasladando ahora las consecuencias a los asegurados.
“No es aceptable que se pretenda cerrar un servicio esencial por una omisión administrativa. La solución no es clausurar la unidad, sino cumplir con la contratación del personal médico”, sostienen.
Exigen intervención del Estado
Ante este escenario, los pacientes han hecho un llamado directo al ministro de Salud y al Gobierno Regional de La Libertad, exigiendo una intervención inmediata que garantice la continuidad del servicio y la protección de la salud pública.
Advierten, además, que cualquier daño, retraso en la recuperación o agravamiento del estado de salud de los pacientes, como consecuencia del cierre del servicio, será responsabilidad directa de los funcionarios que ordenen o permitan dicha medida.
El pronunciamiento concluye con un mensaje firme: los pacientes aseguran que se mantendrán vigilantes y organizados, dispuestos a defender sus derechos como asegurados de EsSalud y a denunciar públicamente cualquier decisión que ponga en riesgo la atención de personas con enfermedades cardiovasculares.
“El cierre de un servicio de esta naturaleza no solo afecta a pacientes actuales, sino a toda la región norte. La salud no puede tratarse como un gasto prescindible”, remarcan.

