El Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Trujillo dictó nueve meses de prisión preventiva contra cuatro presuntos integrantes del denominado brazo armado de la organización criminal “Los Pulpos”, a quienes se les atribuye la ejecución de múltiples atentados con explosivos que sembraron terror en distintos puntos de la ciudad entre enero y febrero de 2026.
La medida coercitiva fue declarada fundada a solicitud del Ministerio Público, a través de la fiscal provincial Carola Cango Miranda, de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Trujillo. La resolución fue emitida por la jueza Clary Luzmula Chiroque Morán, titular del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Trujillo.
Los imputados fueron identificados como Miguel Ángel Tantaquiispe Esteban (20), alias “Chuki”; Paulo Ronaldinho Horna González (18), conocido como “Gringacho”; Piero Estiwar Ríos Carmona (19), alias “Cabezón”; y José Miguel Rojas Yupanqui (20), apodado “Chanchomen”. Todos ellos son investigados por los presuntos delitos de extorsión agravada, receptación agravada y fabricación, suministro o tenencia ilegal de armas o materiales peligrosos.
Serie de atentados con explosivos en Trujillo
De acuerdo con la investigación desarrollada por la División de Investigación Criminal (Divincri) Trujillo, los procesados estarían vinculados a una secuencia de atentados perpetrados en establecimientos comerciales y locales nocturnos de la ciudad.
Entre los hechos atribuidos figura la explosión registrada el 19 de enero de 2026 en la discoteca Monasterio y contra un ómnibus de la agrupación Armonía 10. Dos días después, el 21 de enero, se produjeron detonaciones en establecimientos de la cadena de licores “Tabaco y Ron”, mientras que un tercer atentado fue frustrado por intervención policial.
El 24 de enero se reportó un nuevo ataque en la discoteca Luxor. El 1 de febrero, otro establecimiento nocturno, “Tabaco Marino”, fue blanco de explosivos. El 7 de febrero, las autoridades frustraron un atentado contra la discoteca Dalí, además de registrarse la detonación de una segunda carga en la urbanización Víctor Larco, donde se hallaron maletines que contenían hasta 80 cartuchos de dinamita cada uno. Finalmente, el 8 de febrero, se produjo una explosión en el local de eventos conocido como Hacienda Lobo.
Estos atentados, según la tesis fiscal, tendrían como finalidad generar presión extorsiva contra empresarios del rubro nocturno y comercial, en el marco de las actividades ilícitas que se atribuyen a la organización criminal “Los Pulpos”.
Delitos imputados y gravedad del caso
El Ministerio Público ha formalizado la investigación por delitos contra el patrimonio, en la modalidad de extorsión agravada; contra la seguridad pública, en la modalidad de fabricación, suministro o tenencia ilegal de armas o materiales peligrosos; y por receptación agravada.
La gravedad de los hechos, el uso reiterado de explosivos de alto poder destructivo y el riesgo generado para la población fueron considerados por el juzgado como elementos suficientes para dictar prisión preventiva mientras continúan las diligencias de investigación.
Las autoridades sostienen que los investigados integrarían el brazo operativo encargado de ejecutar atentados bajo órdenes de presuntos cabecillas de la organización criminal, actualmente en la mira de las fuerzas del orden.
Seguridad ciudadana en el centro del debate
El caso vuelve a colocar en el centro del debate la crisis de seguridad ciudadana en Trujillo y la expansión de organizaciones criminales vinculadas a la extorsión, el sicariato y el uso de explosivos para amedrentar a empresarios.
La imposición de prisión preventiva por nueve meses permitirá al Ministerio Público continuar con las investigaciones, realizar peritajes, analizar comunicaciones y profundizar en la estructura operativa de la organización, con el objetivo de determinar responsabilidades penales y eventuales nuevas detenciones.
Mientras tanto, la población trujillana sigue exigiendo acciones contundentes frente a la ola de atentados que afectó discotecas, negocios y unidades de transporte durante las primeras semanas del año.

