La violencia vinculada a la minería ilegal en La Libertad volvió a mostrar su lado más crítico, pero esta vez con un desenlace favorable. Un operativo conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional permitió rescatar a 20 mineros que habían sido secuestrados en una bocamina del distrito de Pataz.
La intervención, ejecutada en la madrugada del último domingo, se desarrolló en el anexo Pueblo Nuevo, dentro de la bocamina conocida como “Sanone”, donde los trabajadores permanecían retenidos por una organización criminal.
Inteligencia previa y una operación de alto riesgo
El rescate fue resultado de un trabajo articulado de inteligencia que alertó sobre la incursión violenta de delincuentes en el yacimiento minero. Según la información oficial, los atacantes tomaron como rehenes a mineros artesanales que se encontraban en el interior del socavón.
Frente a esta situación, el Comando Unificado Pataz (Cupaz) activó la operación denominada “Qatar”, movilizando unidades especializadas para recuperar el control de la zona.
La respuesta fue inmediata. Las fuerzas de élite ingresaron al área con una estrategia de control territorial que permitió ubicar a los secuestradores y ejecutar la intervención en condiciones de alto riesgo.
Enfrentamiento y huida de los secuestradores
Durante el operativo se produjo un enfrentamiento armado entre las fuerzas del orden y los delincuentes. Sin embargo, ante la presencia y capacidad operativa del contingente, los atacantes optaron por huir a través de los conductos internos de la mina.
Esta retirada permitió que los agentes lograran rescatar a los 20 mineros sin que se registraran heridos ni pérdidas humanas, un resultado que fue destacado por las autoridades.
Recuperación del control en una zona crítica
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general César Briceño Valdivia, resaltó la actuación coordinada entre militares y policías, subrayando la disciplina y preparación del personal desplegado.
El operativo no solo permitió la liberación de los trabajadores, sino también recuperar el control territorial en una zona marcada por la presencia de actividades ilícitas y organizaciones criminales.
Este nuevo episodio confirma que la provincia de Pataz sigue siendo uno de los principales focos de conflicto en la región La Libertad, donde la minería ilegal y el crimen organizado generan constantes situaciones de riesgo.
El rescate de los mineros representa un golpe a estas organizaciones, pero también evidencia la necesidad de mantener operaciones sostenidas para garantizar la seguridad en estas zonas.

