La violencia asociada a la minería ilegal volvió a golpear la provincia de Pataz, en la región La Libertad. Un ataque con explosivos contra la unidad productiva Santa María de la compañía minera Poderosa dejó dos trabajadores heridos y daños materiales, hecho que motivó un enérgico pronunciamiento de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), que exigió al Gobierno reforzar las acciones de seguridad para frenar el avance de las organizaciones criminales en la zona.
El gremio advirtió que, pese al estado de emergencia vigente y al despliegue de efectivos policiales y militares, los ataques continúan registrándose con frecuencia, poniendo en riesgo la vida de trabajadores, pobladores y empresas que desarrollan actividades mineras formales.
Gremio advierte escalada de violencia en Pataz
La SNMPE sostuvo que la criminalidad vinculada a la minería ilegal continúa expandiendo su accionar en Pataz y que las organizaciones delictivas buscan intimidar a las empresas formales mediante atentados contra sus instalaciones.
Según el pronunciamiento, estos grupos ya no solo atacan a trabajadores dentro de los socavones, sino que ahora dirigen sus acciones contra campamentos, oficinas administrativas e infraestructura minera, generando temor entre colaboradores, contratistas y proveedores.
Para el gremio, estos hechos reflejan una escalada de violencia que requiere una respuesta más firme del Estado para recuperar el control de una de las principales zonas productoras de oro del país.
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por la SNMPE es que las organizaciones vinculadas a la minería ilegal buscarían convertir Pataz en una «zona liberada», donde puedan desarrollar sus actividades ilícitas sin control de las autoridades.
El gremio indicó que esta situación afecta no solo la seguridad ciudadana, sino también la actividad económica formal, el empleo, el medio ambiente y la confianza de los inversionistas en el Perú.
Asimismo, recordó que la minería ilegal mantiene una estrecha relación con organizaciones criminales dedicadas a otros delitos, lo que incrementa los niveles de violencia en la provincia.
La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía exhortó al Gobierno a fortalecer las estrategias de seguridad y enfrentar con mayor firmeza a las mafias que operan en Pataz.
El gremio remarcó que la prioridad debe ser garantizar la vida e integridad de la población, proteger a los trabajadores de las empresas formales y evitar que continúe el avance de actividades ilegales que vulneran los derechos humanos, dañan el ambiente y afectan la imagen del Perú como destino para la inversión.
El nuevo atentado vuelve a poner en evidencia la compleja situación que atraviesa Pataz, una provincia que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales focos de violencia relacionados con la minería ilegal y el crimen organizado.

