La posibilidad de que un terremoto de gran magnitud ocurra en la costa peruana vuelve a poner en debate la preparación de Trujillo frente a un desastre natural. El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) en La Libertad, Hipólito Cruchaga, advirtió que, de producirse un sismo similar al registrado recientemente en Venezuela, gran parte de la ciudad sufriría severas consecuencias debido a las características del suelo y al tipo de edificaciones existentes.
El especialista señaló que existen cuatro sectores de la provincia que concentran un mayor nivel de vulnerabilidad y donde los daños podrían ser especialmente graves por problemas geológicos, edificaciones antiguas y autoconstrucción.
El Golf encabeza las zonas de mayor riesgo
Una de las principales preocupaciones de Indeci es la urbanización El Golf, ubicada en el distrito de Víctor Larco Herrera.
Según explicó Hipólito Cruchaga, este sector presenta un suelo con baja capacidad de resistencia para soportar edificaciones de gran altura y registra una napa freática elevada, condiciones que podrían incrementar los efectos de un terremoto.
Pese a estas características, durante los últimos años la zona ha experimentado un importante crecimiento inmobiliario con la construcción de edificios multifamiliares.
El centro histórico también preocupa
Otro de los sectores considerados vulnerables es el centro histórico de Trujillo.
En esta zona predominan casonas antiguas y edificaciones que, en muchos casos, presentan un avanzado deterioro estructural debido al paso del tiempo, lo que incrementaría el riesgo de colapso durante un movimiento sísmico de gran intensidad.
La conservación de este patrimonio arquitectónico representa uno de los principales desafíos para reducir los riesgos frente a futuros desastres.
Alto Trujillo y Alto Salaverry presentan alta vulnerabilidad
El jefe de Indeci también identificó a Alto Trujillo y Alto Salaverry como sectores de especial preocupación.
En ambas jurisdicciones se registra un elevado número de viviendas construidas mediante autoconstrucción, muchas de ellas utilizando adobe y otros materiales que no cumplen con criterios técnicos de resistencia sísmica.
Esta situación aumenta considerablemente la exposición de miles de familias ante un eventual terremoto de gran magnitud.
Hipólito Cruchaga advirtió que, si bien el impacto dependerá de la ubicación del epicentro y de la intensidad del sismo, las condiciones actuales de muchas viviendas hacen prever importantes daños en distintos sectores de la provincia.
El funcionario recordó que, además de los problemas del suelo, existe una gran cantidad de viviendas construidas sin supervisión técnica y con materiales poco resistentes, especialmente en las zonas periféricas.
Frente a este escenario, el Instituto Nacional de Defensa Civil exhortó a la población a fortalecer su cultura de prevención.
La entidad recomendó participar activamente en los simulacros nacionales, elaborar un plan familiar de emergencia y mantener preparada una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecibles, medicamentos, linterna, radio, documentos personales y otros implementos básicos.
Las autoridades recordaron que la preparación ciudadana puede marcar la diferencia durante los primeros minutos posteriores a un terremoto, cuando la capacidad de respuesta resulta determinante para proteger vidas.

