El Niño: experto advierte que el mayor peligro no son las lluvias

Mientras el Perú se mantiene en alerta por la posible continuidad del fenómeno de El Niño Costero y el desarrollo de un episodio de El Niño en el Pacífico central, especialistas advierten que el país no debe concentrar toda su atención únicamente en las lluvias intensas. El verdadero desafío, sostienen, radica en la capacidad de prevenir los impactos que estos eventos pueden generar sobre ríos, quebradas, infraestructura y centros poblados.

El doctor Paolo Amaya Alvarado, biólogo y docente del Programa SUBE de la Universidad César Vallejo (UCV), señaló que el análisis del fenómeno debe considerar el comportamiento de las cuencas hidrográficas, ya que cada una responde de manera distinta según factores como la pendiente del terreno, la cobertura vegetal, el uso del suelo y el estado de las defensas ribereñas.

Según explicó, limitar la atención únicamente a las precipitaciones impide comprender la magnitud del riesgo que enfrentan miles de familias en diversas regiones del país.

Cuencas y quebradas representan uno de los principales riesgos

El especialista indicó que, en la costa norte y centro del Perú, un incremento extraordinario de lluvias podría activar quebradas, ocasionar desbordes de ríos, acelerar procesos de erosión y comprometer carreteras, puentes, sistemas de agua potable, áreas agrícolas y otras infraestructuras esenciales.

Precisó que en la sierra y la Amazonía los efectos también podrían ser severos, aunque dependerán de las características propias de cada territorio, por lo que resulta indispensable diseñar estrategias diferenciadas de prevención y respuesta.

En ese contexto, recordó que el más reciente comunicado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) recomienda a las autoridades mantener vigilancia permanente y prepararse ante la continuidad de El Niño Costero y el posible desarrollo de un evento en el Pacífico central durante la próxima temporada de lluvias.

Proponen un plan nacional de prevención

Frente a este escenario, Paolo Amaya planteó la implementación de un Plan Nacional Integrado de Respuesta Climática, Hidrológica y Territorial que permita fortalecer la capacidad del país para enfrentar los efectos del fenómeno.

La propuesta contempla acciones orientadas al fortalecimiento del monitoreo científico, la gestión integral de cuencas, el desarrollo de infraestructura resiliente, la protección de la seguridad alimentaria, la preparación del sistema de salud, una comunicación oportuna del riesgo, una mayor participación de las universidades y una mejor articulación entre las instituciones del Estado.

A su juicio, estas medidas permitirían reducir considerablemente los daños económicos y sociales que suelen ocasionar los eventos climáticos extremos.

Universidades pueden aportar con investigación

El docente de la UCV destacó que las universidades tienen un rol estratégico en la gestión del riesgo de desastres mediante investigaciones aplicadas, elaboración de mapas de vulnerabilidad, monitoreo ambiental y asistencia técnica a gobiernos regionales y municipales.

Sostuvo que el conocimiento científico debe convertirse en una herramienta permanente para la toma de decisiones, permitiendo anticipar escenarios de riesgo y desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades de cada territorio.

La prevención debe comenzar antes de la emergencia

El especialista concluyó que el Perú dispone de profesionales, instituciones y capacidades técnicas para enfrentar un eventual fenómeno de El Niño. Sin embargo, advirtió que la diferencia entre una respuesta eficiente y una tragedia dependerá de las decisiones que se adopten antes del inicio de las lluvias.

«La prevención no debe esperar al desastre. La gestión del riesgo comienza hoy», enfatizó.

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Causa Justa

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