La proximidad de una nueva temporada de lluvias vuelve a encender las alertas en La Libertad. Unas 866 mil personas se encuentran potencialmente expuestas ante inundaciones y otros eventos asociados a las precipitaciones que podrían intensificarse hacia finales de este año y durante el verano de 2027.
El Centro de Monitoreo y Gestión de Riesgos RIMAC, utilizando información de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), identificó además 144 puntos críticos ante posibles inundaciones distribuidos en 17 distritos de La Libertad. Entre las jurisdicciones señaladas se encuentran Trujillo, Virú, Chao, Cascas y Chicama.
La cifra de población potencialmente expuesta corresponde a información del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED).
El diagnóstico cobra especial relevancia ante el escenario asociado al fenómeno El Niño y deja una ventana cada vez más reducida para que los gobiernos regional y locales ejecuten trabajos preventivos.
QUEDAN POCOS MESES PARA ACTUAR
Andrea Holguín Herrera, ingeniera meteoróloga de RIMAC, señaló durante un seminario desarrollado en Trujillo que quedarían aproximadamente tres meses para desarrollar intervenciones destinadas a reducir los posibles impactos de las precipitaciones.
Entre las acciones consideradas necesarias figuran la descolmatación de ríos y la limpieza de cauces de quebradas.
El objetivo es intervenir antes de que las lluvias dificulten o imposibiliten determinadas labores y evitar que los puntos vulnerables vuelvan a convertirse en escenarios de inundaciones.
Según explicó la especialista, los 144 puntos críticos corresponden a sectores próximos a quebradas y ríos. Algunos cuentan además con antecedentes de desbordes y afectaciones durante anteriores eventos climáticos.
TRUJILLO TIENE ANTECEDENTES
La provincia de Trujillo conoce de cerca las consecuencias que pueden generar las lluvias extraordinarias.
Holguín recordó entre los corredores críticos al río Moche y las quebradas El León y San Ildefonso, además del corredor que comprende Trujillo, El Porvenir y La Esperanza.
Son zonas que durante el fenómeno de El Niño Costero de 2017 registraron importantes afectaciones.
“En el 2017 cada uno de estos puntos generaron afectación; sin embargo, ahora otros ríos podrían sumarse a generar problemas, ya que tenemos un mar caliente y las lluvias pueden ser más fuertes o constantes”, advirtió la especialista.
El antecedente de 2017 vuelve especialmente importante la prevención. La identificación anticipada de las zonas vulnerables permite a las autoridades conocer dónde deberían concentrarse las intervenciones antes de que empiece el periodo de mayores precipitaciones.
VIRÚ, CHAO, CASCAS Y CHICAMA BAJO ATENCIÓN
La alerta no se limita al área metropolitana de Trujillo.
El análisis también identifica sectores críticos en Virú, Chao, Cascas y Chicama, entre otras jurisdicciones.
La presencia de ríos y quebradas cerca de zonas pobladas convierte a estos sectores en espacios especialmente sensibles ante un incremento significativo o sostenido de las precipitaciones.
La advertencia técnica plantea, por tanto, un desafío inmediato para las autoridades: pasar de la identificación del riesgo a la ejecución efectiva de medidas de mitigación.
Con 866 mil personas potencialmente expuestas y 144 puntos críticos identificados, los próximos meses serán determinantes para conocer cuánto logró avanzar La Libertad en prevención antes de enfrentar el periodo de lluvias.

