Nuevos elementos empiezan a conectar el secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes con una zona de la prolongación Juan Pablo II, en Trujillo, donde desde hace varios años existe una disputa por un extenso y valioso terreno, y donde se advirtió la presencia de delincuentes de nacionalidad venezolana, expolicías y policías en actividad que poseen un lote en ese lugar y se dedican a prestar «chalequeo».
Un reportaje presentado por el programa de Beto Ortiz reconstruyó parte de la ruta seguida por uno de los atacantes después de la matanza ocurrida la madrugada del 30 de agosto en la avenida Húsares de Junín.
Las imágenes de videovigilancia muestran a un sujeto vestido con indumentaria similar a la utilizada por el grupo policial Grecco intentando llevarse el vehículo de las víctimas. Al no conseguirlo, abandona el lugar corriendo.
Lo que ocurrió posteriormente abre una nueva línea que merece ser investigada.
Atacante llegó hasta prolongación Juan Pablo II
Según la reconstrucción difundida por el programa, el sujeto abordó posteriormente un vehículo particular y habría hecho creer a sus ocupantes que era policía. Les solicitó que lo trasladaran hasta la avenida Prolongación Juan Pablo II.
Una vez allí, descendió e ingresó por un pasaje, donde se perdió su rastro.
Los ocupantes del vehículo señalaron que el hombre tendría un acento que identificaron como venezolano. Esta apreciación corresponde al testimonio de estas personas y deberá ser contrastada por los investigadores.
La ubicación donde desapareció el sospechoso resulta particularmente relevante.
En esa zona se encuentra un extenso terreno que desde hace años es objeto de una disputa entre dos grupos. De acuerdo con denuncias periodísticas y ciudadanas conocidas anteriormente, dentro del predio permanecería un grupo de personas de nacionalidad venezolana y existiría presencia de policías en actividad y retiro.
También se ha denunciado que algunos de los ocupantes tendrían armas de largo alcance, entre ellas fusiles tipo AR-15, arma que de acuerdo a las imágenes de la avenida Húsares de Junín habría sido usada en el secuestro del empresario minero y la matanza.









¿Se planificó allí el secuestro?
La coincidencia territorial ha generado una interrogante que deberá ser esclarecida por la Policía y el Ministerio Público: ¿el predio de prolongación Juan Pablo II tuvo alguna relación con la planificación o ejecución del secuestro de Jenss Lara?
Fuentes e información previa sobre la zona han dado cuenta de la presencia de personas vinculadas a actividades presuntamente delictivas. Incluso existirían informes de inteligencia sobre algunos de sus ocupantes.
Sin embargo, hasta el momento no existe información oficial que permita afirmar que el secuestro y el cuádruple asesinato fueron planificados dentro de ese terreno, donde se advierte que los «chalequeadores» habría establecido una especie de base armada.
Lo que sí aparece como un elemento concreto para profundizar las pesquisas es la ruta seguida por uno de los atacantes hasta las inmediaciones del predio.
Arma habría aparecido cerca de la zona
Otro hecho aumenta el interés de los investigadores sobre este sector de Trujillo. En unos cañaverales cercanos al terreno habría sido localizada un arma que, según información policial extraoficial, podría estar relacionada con el ataque ocurrido en Húsares de Junín.
La eventual vinculación deberá determinarse mediante las pericias correspondientes, particularmente los análisis balísticos que permitan establecer si el arma fue efectivamente utilizada para disparar contra las víctimas.
Las cámaras de seguridad del ataque muestran que los autores portaban armas largas. Por ello, determinar el origen, propietarios y recorrido de las armas empleadas constituye una de las piezas centrales de la investigación.
Un terreno rodeado por denuncias y violencia
La disputa alrededor de estos terrenos de prolongación Juan Pablo II ya había quedado relacionada con otro grave episodio de violencia ocurrido meses antes.
En abril de este año fue asesinado a balazos en esta misma avenida el empresario y excandidato al Senado por La Libertad Jorge Luis Alcalde Alfaro (58).
Alcalde fue atacado cuando salía de su local y se disponía a subir a su vehículo. Un sicario le disparó en repetidas oportunidades.
Según información surgida durante las investigaciones de aquel homicidio, una de las líneas estaba relacionada con disputas por terrenos de esta zona. Esto tampoco permite establecer automáticamente una conexión entre aquel asesinato y el secuestro de Lara, pero coloca nuevamente el mismo sector geográfico dentro de investigaciones por hechos de extrema violencia.
Una línea que la Fiscalía deberá esclarecer
El secuestro de Jenss Lara presenta ahora una serie de elementos que necesitan ser cruzados: la ruta de escape del hombre vestido con uniforme similar al Grecco; su llegada a prolongación Juan Pablo II; las denuncias sobre personas armadas y policías dentro del terreno; la presunta existencia de informes de inteligencia; y el reciente hallazgo de un arma en las inmediaciones.
Individualmente, ninguno de estos elementos demuestra que el predio haya funcionado como centro de planificación del secuestro. Analizados conjuntamente, sí justifican que las autoridades determinen qué ocurrió dentro de ese lugar antes y después del ataque.
La pregunta que queda planteada es concreta: ¿por qué uno de los autores del ataque huyó precisamente hacia esa zona y qué relación, si alguna, tenían los ocupantes del terreno con el secuestro y la matanza de Húsares de Junín?

