La provincia de Pataz, ubicada en La Libertad, Perú, se sumió en la tragedia y la desesperación tras el violento ataque que resultó en la muerte de nueve trabajadores de la minera La Poderosa. El alcalde de esa jurisdicción, Aldo Carlos Mariño, emitió un llamado de auxilio y exigió la presencia inmediata de la presidenta de la República, Dina Boluarte, señalando un evidente desgobierno y falta de respuesta por parte de las autoridades centrales.
El escenario desolador se desencadenó luego de un acto terrorista, según las palabras del alcalde Mariño, que dejó en evidencia la falta de control gubernamental en la zona. En una entrevista con “La Rotativa del Aire” de RPP, Mariño expresó su profunda preocupación y dolor ante lo ocurrido: «Esto ya colapsó, ya se salió de control», afirmó.
La solicitud de la presencia de la presidenta Dina Boluarte en Pataz no solo denota la magnitud del suceso, sino también la frustración y la sensación de desamparo que experimenta la comunidad frente a lo que califican como un vacío de liderazgo. La masacre en La Poderosa ha generado una respuesta enérgica por parte de Mariño, quien anunció la convocatoria de alcaldes, rondas campesinas, la Policía y otras autoridades provinciales para tomar acciones inmediatas.
«Vamos a tomar acciones, en vista de que vemos una inercia por parte del Gobierno Central y del Ministerio del Interior», señaló el alcalde. Además, hizo hincapié en una crítica que ha venido repitiendo: la falta de inversión económica acompañante de los decretos de urgencia e impuestos de emergencia en la provincia.
Mariño, con voz firme, resaltó que la masacre en La Poderosa ha dejado al descubierto la ineficacia de la firma de documentos sin un respaldo tangible en términos de recursos y presencia policial. Un llamado de atención al Gobierno Central para que no solo emita decretos, sino que también se comprometa con la implementación de medidas concretas para garantizar la seguridad y la capacidad de respuesta de la policía en la región.
El alcalde provincial destacó un problema estructural que ha contribuido a la vulnerabilidad de la zona: la falta de comisarías. Pataz cuenta con apenas cuatro comisarías para atender a 13 distritos, una situación que, según Mariño, es insostenible. Explicó la falta de recursos y vehículos de movilización para los efectivos policiales, subrayando la necesidad de una inversión inmediata para equipar a las comisarías locales y permitir una respuesta eficaz ante situaciones críticas.
En medio del dolor y la indignación, la masacre en La Poderosa ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y ha dejado al descubierto las deficiencias estructurales que han contribuido a la inseguridad en la región. Mientras la comunidad de Pataz exige justicia y concretas, la atención se centra en la presidenta Dina Boluarte, quien enfrenta un llamado urgente para restablecer la paz y la seguridad en una provincia que clama por auxilio.

