El conflicto político por la violencia en Pataz escala a un nuevo nivel. El alcalde provincial Aldo Mariños respondió con dureza a las declaraciones del premier Ernesto Álvarez, quien lo vinculó públicamente con la minería ilegal tras el asesinato de tres personas en un socavón de la zona. El burgomaestre negó cualquier relación con actividades ilícitas y advirtió que, de no haber una rectificación inmediata, iniciará una querella por difamación.
Las declaraciones se produjeron durante una entrevista concedida a Exitosa, donde Mariños calificó como “falsa, apresurada y temeraria” la afirmación del jefe del Gabinete Ministerial, en un contexto marcado por la crisis de seguridad que atraviesa la provincia andina.
“A la minería ilegal hay que sepultarla”
El alcalde fue enfático al deslindar de cualquier defensa de la minería ilegal. Aseguró que su posición ha sido constante y pública desde el inicio de su gestión.
“Yo a la minería ilegal la rechazo. Siempre he dicho que hay que sepultarla, exterminarla, destruirla. Decir que yo la defiendo es totalmente falso”, sostuvo.
Mariños también rechazó tajantemente tener familiares vinculados a actividades mineras, como insinuó el premier, y lanzó un desafío directo:
“Que diga quiénes son mis familiares que están en la actividad minera. Que salga y responda. Él es premier y tiene que portarse como tal”.
Ultimátum y advertencia legal
El burgomaestre dio un plazo para que el premier se retracte públicamente. De no hacerlo, advirtió que recurrirá a la vía judicial.
“Si no se retracta y no sale a aclarar, no me queda otro camino que querellarlo. Una persona con ese cargo no puede lanzar información errónea de esa manera”.
La amenaza de querella marca un punto de quiebre en la relación entre autoridades locales y el Ejecutivo, en momentos en que Pataz exige respuestas concretas frente a la violencia criminal ligada a economías ilegales.
Estado de emergencia sin resultados
Mariños volvió a cuestionar la eficacia del estado de emergencia y el toque de queda impuestos en la provincia. Recordó que, pese a la presencia policial y a más de 50 millones de soles destinados a operativos, los homicidios continúan.
“El estado de emergencia no funciona porque no lo acompañan con inteligencia. ¿Cómo es posible que, con tanto policía y tanto dinero, este sea el resultado?”, cuestionó.
El alcalde recordó además su marcha desde Pataz hasta Lima, realizada semanas atrás para exigir al presidente José Jerí acciones reales y sostenidas frente a la criminalidad, sin que hasta ahora —según dijo— se evidencien resultados.
Un conflicto que se agudiza
Las declaraciones del alcalde se producen mientras la Fiscalía investiga el triple homicidio ocurrido en la bocamina Papagayo y la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) exige al Ejecutivo una intervención integral en Pataz. En este escenario, Mariños mantiene una postura firme: rechaza las acusaciones, exige pruebas y advierte que no permitirá que se le responsabilice políticamente por una violencia que —afirma— el Estado no ha sabido contener.

