La violencia volvió a teñir de sangre las calles de la ciudad. A plena luz del día, en la cuadra 13 de la avenida Bolivia, en el distrito de Víctor Larco, fue asesinado Paul Antony Castañeda Saavedra, estudiante de Derecho de la Universidad Privada del Norte (UPN).
El ataque ocurrió alrededor de las 3:00 de la tarde del martes, cuando Castañeda, de 30 años, regresaba a su vivienda en compañía de su pareja, una estudiante de Medicina. Testigos relataron que un sujeto se acercó al vehículo en el que se desplazaban y abrió fuego sin mediar palabra.
De acuerdo con los primeros reportes policiales, el asesino disparó hasta en seis oportunidades, impactando directamente en el universitario. Gravemente herido, fue trasladado de emergencia a una clínica local, donde solo se pudo certificar su deceso.
La versión inicial señalaba que se trataba de un ataque directo, pero la familia sostiene que en realidad se habría tratado de un intento de robo del vehículo, frustrado por la reacción de la víctima.
La novia del joven declaró que el atacante actuó con frialdad, acercándose hasta la ventana del auto para disparar a quemarropa.
El crimen de Paul Antony se suma a la ola de violencia que golpea a Trujillo, una ciudad marcada por la extorsión, sicariato y atentados con explosivos. Solo en lo que va del 2025, la provincia ha registrado más de 70 asesinatos, consolidándose como uno de los epicentros del crimen organizado en el norte del país.
Vecinos de la zona de Buenos Aires denunciaron que la avenida Bolivia se ha convertido en un punto crítico por la falta de patrullaje y controles. “Aquí cualquiera puede ser víctima, ya no hay seguridad ni de día ni de noche”, señaló un residente.
Agentes de Homicidios de la División de Investigación Criminal (Divincri) recogieron casquillos de bala en la escena y revisan las cámaras de seguridad instaladas en los alrededores. La hipótesis inicial apunta a un ajuste de cuentas o un intento de robo, aunque no se descartan otras líneas de investigación.
La comunidad universitaria de la UPN expresó su pesar y exigió justicia. Profesores y alumnos convocaron a una vigilia en memoria de Paul Antony Castañeda, recordado como un joven aplicado y con sueños de convertirse en abogado penalista.

