Esta vez la tranquilidad se vio interrumpida en la urbanización El Molino, a espaldas de la ex fábrica de cerveza, cerca de la Universidad Privada del Norte. La víctima fue identificada como Carlos Eduardo Castillo Castillo, de 57 años, quien encontró la muerte en un rincón que alguna vez fue testigo de sus risas y encuentros: el restaurante «La Rayita».
Castillo era conocido como “Texas” y varias veces fue detenido por la Policía, acusado de robar objetos y autopartes robadas.
Fue llevado al hospital Regional Docente de Trujillo, pero no resistió. Carlos Eduardo llegó al hospital sin vida, víctima de un proyectil de arma de fuego. El orificio, fruto de una bala que perforó su cuerpo fue disparada por un sicario que ingresó raudo al restaurante y lo atacó delante de varios comensales.
La información, fragmentada y llena de dolor, fue proporcionada por Heymi Gavidia Pacheco, sobrina del fallecido. Según su relato, Carlos Eduardo se encontraba en «La Rayita”, cuando dos individuos encapuchados irrumpieron en el local. Sin mediar palabra, el silencio de la noche se rompió con un disparo que arrebató la vida de Carlos Eduardo. El caso ya es investigado por agentes especializados en Homicidios de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Trujillo.

