La violencia ligada a la extorsión continúa expandiéndose en la región La Libertad, incluso en distritos que permanecen bajo estado de emergencia. La noche del último viernes, delincuentes detonaron un artefacto explosivo en una cevichería del distrito de Chao, provincia de Virú, generando pánico entre vecinos y comerciantes, y dejando en evidencia la persistencia de las bandas criminales pese a las medidas excepcionales vigentes.
El atentado se registró en los exteriores de la cevichería Marea Picante, ubicada en la cuadra 2 de la avenida Víctor Raúl, a pocos metros de la carretera Panamericana Norte, una de las vías más transitadas del país. Según información preliminar, sujetos desconocidos llegaron hasta el frontis del local y activaron la carga explosiva para luego huir del lugar.
Daños materiales y temor en la población
La detonación causó daños visibles en la puerta enrollable del establecimiento, así como en parte de la cerámica del piso, producto de la onda expansiva. Si bien no se reportaron personas heridas, el estruendo fue suficiente para generar alarma y temor entre los vecinos, quienes salieron de sus viviendas ante el riesgo de un nuevo ataque.
Testigos indicaron que el sonido de la explosión se escuchó a varias cuadras a la redonda, provocando escenas de pánico, especialmente en una zona donde funcionan otros negocios y viviendas familiares. Para muchos residentes, el atentado confirma que la delincuencia no ha sido contenida, a pesar de las restricciones y el despliegue policial anunciados en el marco del estado de emergencia.
Investigación policial en curso
Tras el ataque, agentes de la comisaría de Chao y del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) Virú llegaron al lugar para acordonar la zona y realizar las diligencias correspondientes. Personal especializado inició el levantamiento de indicios con el objetivo de determinar el tipo de explosivo utilizado y establecer si el atentado está vinculado a un caso de extorsión contra los propietarios del negocio.
Fuentes policiales no descartan que la cevichería haya sido blanco de amenazas previas, una modalidad recurrente en la zona, donde los extorsionadores utilizan explosivos como método de amedrentamiento para forzar el pago de cupos.
Estado de emergencia sin efecto disuasivo
El atentado ha reavivado el debate sobre la eficacia del estado de emergencia decretado en distritos de la provincia de Virú. Para los vecinos de Chao, el ataque demuestra que las organizaciones criminales siguen operando con total impunidad, incluso en zonas que deberían contar con mayor presencia policial y control territorial.
“Vivimos con miedo. Hay estado de emergencia, pero los delincuentes siguen atacando negocios como si nada”, señaló un residente del sector, quien pidió mayor patrullaje de la Policía Nacional y del serenazgo municipal, especialmente durante las noches.
Extorsión: una amenaza constante para el comercio
El caso de la cevichería Marea Picante se suma a una larga lista de atentados contra pequeños y medianos negocios en La Libertad, donde la extorsión se ha convertido en uno de los delitos más rentables para las bandas criminales. Expertos en seguridad advierten que, mientras no se refuerce la inteligencia policial, el control de explosivos y la persecución financiera de estas organizaciones, los ataques continuarán replicándose.
El atentado en Chao no solo representa un hecho aislado de violencia, sino un síntoma de un problema estructural que afecta la economía local, desalienta la inversión y mantiene en vilo a miles de familias que dependen del comercio para subsistir.

