Durante una reciente conferencia de prensa, Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva del Perú, abordó el impacto del conflicto entre Irán e Israel en la economía peruana. Velarde hizo estas declaraciones tras la presentación del último Reporte de Inflación del país, donde analizó las posibles repercusiones para el crecimiento económico en el segundo semestre de 2025.
La participación de Estados Unidos en este conflicto ha generado una creciente preocupación por una posible escalada que podría llevar a una tercera guerra mundial. Esta incertidumbre afecta no solo a países cercanos al enfrentamiento, sino también a naciones distantes como Perú. Velarde fue consultado el pasado viernes sobre cómo la situación en Medio Oriente podría influir en la economía peruana.
Según el portal de noticia RPP, el presidente del BCR señaló que uno de los mayores riesgos es la posible interrupción del estrecho de Ormuz, por donde transita entre el 20% y el 30% del petróleo mundial. «El riesgo es que el precio del petróleo suba significativamente si el Ormuz es atacado», explicó Velarde. Este estrecho es crucial, ya que por él circula la mayor parte del petróleo de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Dubái. Una interrupción podría provocar un aumento del precio del petróleo de hasta un 50%, (a nivel global) lo que tendría repercusiones tanto para la economía peruana como para la economía global.
En respuesta a las tensiones, las embarcaciones comerciales han comenzado a evitar el estrecho de Ormuz, desplazándose cerca de la costa de Omán. Esta medida responde a las recomendaciones de agencias marítimas internacionales y ha incrementado la tensión en el tráfico marítimo internacional, afectando una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El estrecho de Ormuz, con solo 33 kilómetros en su parte más angosta, limita la capacidad de maniobra de los buques, aumentando el riesgo de un evento que podría alterar el comercio global y provocar fluctuaciones inmediatas en los precios del petróleo. En contraste, el golfo de Omán, que es mayormente aguas internacionales, permite a las embarcaciones reducir riesgos al seguir la costa.
En cuanto a las proyecciones económicas, el Banco Central de Reserva del Perú ha revisado a la baja su estimación de crecimiento económico para 2025, situándola en 3,1%, inferior al 3,2% calculado en marzo. Esta disminución responde a un desempeño menos favorable en los sectores de minería e hidrocarburos, aunque los sectores no primarios han mostrado un ligero ajuste al alza.
La previsión de crecimiento para la minería metálica ha caído de 2,0% a 0,3%, mientras que la estimación para el sector hidrocarburos se ha reducido de 5,5% a 4,0%. Estas revisiones evidencian el impacto que los conflictos internacionales pueden tener en la economía local, subrayando la necesidad de monitorear de cerca la situación en Medio Oriente.

