El Congreso de la República aprobó en primera votación una de las medidas más debatidas del año: la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) hasta el 31 de diciembre de 2026. La decisión, adoptada este 5 de diciembre en Lima, abre un nuevo capítulo en la discusión sobre la minería artesanal y la lucha contra la minería ilegal en el Perú.
Con 60 votos a favor, 36 en contra y 8 abstenciones, el Pleno dio luz verde al texto sustitutorio que modifica el Decreto Legislativo 1293, norma que desde hace una década busca ordenar la minería de pequeña escala. La sesión puso en evidencia la profunda polarización política respecto de un sector que involucra a más de 80 mil operadores en el país y que, en regiones como La Libertad, Madre de Dios y Arequipa, se entrecruza con delitos ambientales, crimen organizado y conflictos sociales.
La extensión del Reinfo funciona como un salvavidas temporal para miles de mineros artesanales que aún no completan su proceso de formalización. El registro les permite continuar operando mientras cumplen requisitos técnicos, ambientales y administrativos que acrediten su transición a la legalidad. Sin embargo, las reiteradas ampliaciones han generado duras críticas desde sectores ambientales, empresariales y de seguridad.
Organizaciones defensoras del medio ambiente advierten que cada prórroga perpetúa un sistema donde las zonas de explotación se expanden sin control, afectando ecosistemas frágiles, cuencas hídricas y territorios comunales. Asimismo, representantes de la Policía y el Ministerio Público sostienen que las extensiones dificultan las operaciones contra redes criminales que se camuflan como mineros artesanales para mover maquinaria, explosivos y oro de origen ilícito.
El texto aprobado establece que la vigencia del Reinfo se mantendrá hasta diciembre del 2026 o hasta la entrada en vigor de la Ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (MAPE) y su reglamento—lo que ocurra primero. Esta cláusula busca presionar al Congreso para acelerar la aprobación de un marco normativo definitivo que, en teoría, pondría fin a las constantes prórrogas.
No obstante, la medida aún no es definitiva. Por mandato del artículo 78 del Reglamento del Congreso, la propuesta deberá someterse a una segunda votación en una próxima sesión plenaria. Ese debate será determinante para definir si el país opta por dar más tiempo a los pequeños mineros o si decide cerrar el capítulo de las ampliaciones y adoptar una postura más estricta frente a la informalidad.
Mientras tanto, en las zonas de influencia minera, la noticia ha sido recibida con alivio por algunos gremios artesanales, pero con preocupación por comunidades afectadas por contaminación, inseguridad y explotación del territorio. La prórroga del Reinfo vuelve a colocar al Perú ante una de sus discusiones más urgentes: ¿cómo equilibrar la economía extractiva de pequeña escala sin perpetuar los impactos ambientales y criminales que arrastra la actividad informal?

