La llegada de una temporada de lluvias asociada al fenómeno El Niño 2026-2027 encuentra a Chepén con deficiencias en puntos críticos del río Chamán y sin un sistema de alerta temprana implementado, según una visita de control realizada por el Órgano de Control Institucional (OCI) de la Municipalidad Provincial de Chepén.
El Informe de Visita de Control N.° 006-2026-OCI/2951-SVC, fechado el 22 de septiembre, identificó dos situaciones adversas que podrían incrementar la vulnerabilidad de poblaciones, viviendas e infraestructura pública ante una eventual crecida del río. La información del documento fue difundida por UNDiario.
El escenario adquiere mayor importancia porque el Gobierno había declarado desde julio el estado de emergencia en 796 distritos del país, incluidos distritos de La Libertad, por peligro inminente ante intensas precipitaciones asociadas al fenómeno El Niño 2026-2027. La medida, establecida mediante el Decreto Supremo N.° 097-2026-PCM, dispuso precisamente la ejecución de acciones inmediatas para reducir el riesgo calificado como muy alto.
La inspección del OCI se realizó entre el 10 y el 16 de septiembre de 2026. Uno de los puntos examinados fue el puente Chamán, ubicado aproximadamente en el kilómetro 713 de la carretera Panamericana Norte.
Durante la visita efectuada el 11 de septiembre, los auditores encontraron que parte de la sección natural del cauce había sido reducida debido a la ocupación de terrenos por agricultores que instalaron cultivos de arroz.
La situación no terminaba allí. Tanto aguas arriba como aguas abajo del puente se encontró vegetación y maleza de considerable altura. Esta acumulación dificultaba la inspección de los componentes inferiores de la infraestructura y podía interferir con el desplazamiento natural del agua.
Los representantes municipales comunicaron además a los auditores la posible existencia de procesos de socavación en la cimentación. La comisión de control no pudo comprobar integralmente esa condición debido al nivel del agua y a la vegetación existente.
Sin embargo, un documento elaborado por la propia Municipalidad Provincial de Chepén ya había advertido sobre el problema. El Informe N.° 309-2026-MPCH-GIDU/SGGRD/IEQA, elaborado el 2 de septiembre por la Subgerencia de Gestión del Riesgo de Desastres, estableció que el puente Chamán presentaba una condición que requería atención prioritaria.
Según el documento citado por el informe de control, existía un “riesgo estructural potencial y de alta prioridad de atención” frente a eventuales crecidas del río durante la temporada de lluvias 2026-2027.
La principal preocupación estaba relacionada con la posible socavación y erosión de elementos de la subestructura y de las zonas de aproximación al puente. La advertencia es relevante porque el puente forma parte de la infraestructura vial de la Panamericana Norte y, por tanto, cualquier afectación significativa podría tener consecuencias que trascienden a las comunidades ubicadas inmediatamente alrededor del río.
No obstante, el informe no establece que el puente se encuentre actualmente a punto de colapsar. Lo documentado es una condición de riesgo estructural potencial que requiere evaluación e intervención especializada.
La comisión también recorrió los sectores de Santa Victoria, Huaca Blanca Baja y Huaca Blanca Alta. Allí encontró aperturas en estructuras construidas previamente para encauzar el río.
De acuerdo con la explicación proporcionada por funcionarios municipales durante la inspección, algunas de esas aperturas habrían sido realizadas por pobladores para permitir el ingreso y salida de vehículos.
El problema es que cualquier alteración de las estructuras destinadas al encauzamiento puede modificar las condiciones previstas para controlar el desplazamiento del agua durante una crecida. En Huaca Blanca Alta, además, los auditores encontraron trabajos inconclusos.
Los representantes municipales explicaron que la maquinaria había tenido que suspender sus operaciones debido a una activación repentina del cauce. Cuando la comisión realizó la inspección, las labores todavía no habían sido retomadas.
La situación resulta especialmente sensible debido a las previsiones climáticas que llevaron al Ejecutivo a declarar el estado de emergencia. El Decreto Supremo N.° 097-2026-PCM se sustentó en información técnica del Indeci, Cenepred, Senamhi y ENFEN. La norma determinó que la continuidad de El Niño Costero y el desarrollo de El Niño en el Pacífico ecuatorial central exigían medidas urgentes frente a la siguiente temporada de lluvias.
Otro punto observado corresponde al momento en que la Municipalidad Provincial de Chepén solicitó una intervención especializada sobre el puente. El alcalde suscribió el Oficio N.° 338-2026-MPCH/A, dirigido a Provías Nacional, solicitando una inspección técnica y la intervención de la infraestructura. El documento está fechado el 8 de septiembre de 2026. La declaratoria nacional de emergencia había sido publicada el 2 de julio y establecía un periodo de 60 días para ejecutar medidas extraordinarias e inmediatas destinadas a reducir el riesgo.
Por tanto, cuando la municipalidad formalizó la solicitud a Provías Nacional, ese periodo inicial ya había transcurrido. Este desfase temporal constituye uno de los elementos relevantes del control: las medidas de prevención frente a una infraestructura identificada posteriormente como de atención prioritaria no avanzaron dentro del periodo extraordinario establecido originalmente para reducir el riesgo.
La segunda situación adversa identificada por el OCI amplía el problema desde la infraestructura hacia la capacidad de reacción de la población. La Municipalidad Provincial de Chepén no había implementado un sistema de alerta temprana.
La Gerencia Municipal respondió al órgano de control mediante el Oficio N.° 243-2026-GM/MPCH, del 9 de septiembre.
La propia comuna informó que se encontraba todavía en una etapa previa de organización y fortalecimiento de las capacidades comunitarias y que primero debía desarrollar acciones de sensibilización, información y orientación dirigidas a la población.
En términos prácticos, la municipalidad todavía no acreditaba la implementación completa de mecanismos y protocolos operativos capaces de transmitir oportunamente una alerta a la ciudadanía expuesta. La fecha vuelve a ser relevante.
El periodo de emergencia dispuesto por el Gobierno había terminado cuando la municipalidad informó que todavía estaba en una fase preparatoria. ¿Por qué importa un sistema de alerta?
Un sistema de alerta temprana no elimina una inundación ni evita que aumente el caudal de un río. Su función es otra: conseguir que la información sobre una amenaza llegue con suficiente anticipación a autoridades y población para permitir la adopción de medidas de protección.
Por ello, su ausencia adquiere mayor relevancia cuando existen poblaciones asentadas en zonas susceptibles a inundaciones y cuando, paralelamente, se han identificado deficiencias físicas en el cauce. En Chepén, ambos factores aparecen simultáneamente en el informe: problemas en el río Chamán y ausencia de un sistema de alerta implementado. La preocupación tampoco ocurre en un contexto climático ordinario.
El Ejecutivo declaró en julio la emergencia precisamente para que los gobiernos regionales y locales involucrados ejecutaran medidas inmediatas frente al peligro de lluvias intensas.
Posteriormente, el ENFEN mantuvo la “Alerta de El Niño Costero” y señaló como probable su ocurrencia hasta abril de 2027, con una magnitud fuerte y sin descartar una magnitud extraordinaria hacia finales de 2026, según información oficial recogida posteriormente por el Ejecutivo.
La Contraloría relacionó las situaciones adversas con las obligaciones establecidas en la Ley N.° 29664, que creó el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd). El marco normativo asigna responsabilidades a los distintos niveles de gobierno para incorporar la prevención y reducción del riesgo en su gestión.
El informe también hace referencia a la Ley N.° 29338, Ley de Recursos Hídricos, dentro del análisis de las condiciones encontradas en la franja marginal.
El Decreto Supremo N.° 097-2026-PCM reforzó este escenario al establecer que los gobiernos regionales y locales comprendidos debían ejecutar medidas de excepción, inmediatas y necesarias para reducir el riesgo, con coordinación técnica y seguimiento del Indeci y participación de distintas entidades del Gobierno Nacional.
ALCALDE RECIBIÓ EL INFORME
Los resultados fueron comunicados al alcalde provincial de Chepén, Julio Salvador Correa Chávez, mediante el Oficio N.° 000342-2026-CG/OC2951. Según la información publicada sobre el informe, la autoridad municipal recibió un plazo de cinco días hábiles para informar las acciones adoptadas frente a las situaciones adversas y presentar documentación que acreditara los avances.
El documento de control fue suscrito por Fernando Junior Matienzo Castillo, jefe encargado del OCI, y Sonia Andrea Tucto Sánchez, jefa de la comisión. La emisión del informe no significa que la Contraloría haya determinado responsabilidades administrativas, civiles o penales. Una visita de control concurrente busca advertir situaciones que puedan afectar la continuidad, resultados u objetivos de una intervención pública para permitir que la entidad adopte medidas correctivas.
En este caso, la advertencia llega antes del periodo de mayor exposición previsto frente a las lluvias. Lo que queda por resolver antes de las lluvias La situación del río Chamán deja ahora varias tareas verificables. La primera será conocer qué medidas adoptó la Municipalidad Provincial de Chepén después de recibir el informe y si corrigió las aperturas y trabajos inconclusos detectados en Santa Victoria, Huaca Blanca Baja y Huaca Blanca Alta.
La segunda corresponde al puente. La propia área municipal de Gestión del Riesgo de Desastres identificó una condición de riesgo estructural potencial y solicitó atención prioritaria debido a la posibilidad de socavación y erosión.
Falta conocer el resultado de la inspección especializada solicitada a Provías Nacional y, sobre todo, si se han programado o ejecutado intervenciones antes de que aumente el caudal. El tercer pendiente es el sistema de alerta temprana.
La documentación entregada al OCI mostraba que, al 9 de septiembre, Chepén continuaba en una etapa previa de organización. El punto crítico será establecer si ese sistema quedó finalmente operativo y qué poblaciones están incorporadas.

