Cuatro bebés nacen a bordo de las PIAS fluviales y suman esperanza en plena Amazonía

En medio del verdor imponente de la selva loretana, donde las distancias se miden en horas de río y no en kilómetros, cuatro nuevos peruanos llegaron al mundo el último fin de semana a bordo de las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), que surcan los ríos amazónicos llevando Estado, salud y dignidad a los rincones más alejados del país.

Los nacimientos de Mivian, Ema, Garcel y Pedri se dieron en las PIAS Morona, Yavarí y Ucayali II, durante la segunda campaña fluvial de atención social del año que desarrolla el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través de su Programa Nacional PAIS, en alianza con la Marina de Guerra del Perú.

Lejos de hospitales y centros urbanos, las PIAS no solo ofrecen servicios básicos, sino que, en ocasiones, se convierten en salas de parto. Así ocurrió el pasado 23 de mayo en la comunidad de Sargento Puño, provincia de Datem del Marañón, cuando Mivian y Ema nacieron a bordo de la PIAS Morona, tras llegar sus madres desde las comunidades de Triunfo y Nueva Shapaja.

Mivian pesó 4 kg, mientras que Ema 3.5 kg. Ambas recibieron sus primeras vacunas y controles pediátricos, todo dentro de la misma embarcación médica itinerante que acompaña el crecimiento de los pueblos amazónicos.

Un día después, en plena frontera con Colombia, el pequeño Garcel nació en la PIAS Yavarí, mientras esta se dirigía a la comunidad Soplin Vargas, en la provincia Mariscal Ramón Castilla. Su madre, Elenca Florez, logró alcanzar la embarcación junto a su esposo justo cuando se iniciaba el trabajo de parto. En un entorno fluvial de urgencia y profesionalismo, el nacimiento fue exitoso y sin complicaciones.

Por su parte, Pedri, el cuarto bebé del fin de semana, nació en la PIAS Ucayali II, anclada en la comunidad Perlita, provincia de Requena. Con 3.9 kg y 53 cm, fue recibido con todos los protocolos médicos y controles postparto para él y su madre, Erika, hasta que ambos recibieron el alta.

Pero la historia no termina con el nacimiento. Según Fidel Pintado, director ejecutivo del Programa PAIS, cada parto en las PIAS marca el inicio de una cadena de derechos:

“Además del servicio médico, los padres inician el trámite de DNI para sus bebés, se afilian al SIS y, si corresponde, se inscriben al programa Juntos para acceder a subvención económica. Todo esto se hace desde nuestras PIAS”, subrayó.

Con estos nacimientos, el Programa PAIS suma ya 19 partos exitosos en lo que va del año, reforzando su presencia como una de las iniciativas más efectivas del Estado para cerrar brechas y garantizar el derecho a la salud en zonas rurales y fluviales del país.

Las PIAS no solo recorren la Amazonía. También navegan el lago Titicaca y otras zonas del altiplano, acercando más de 60 servicios públicos —como campañas de salud, registro civil, orientación legal, programas sociales y educación— a más de 220 comunidades que viven en aislamiento geográfico.

En estos espacios de acceso limitado, el nacimiento de un niño no es solo un hecho biológico: es también un acto de presencia del Estado, una victoria sobre la desigualdad y una apuesta por el futuro.

 “Cuando el Estado llega, también nace la vida”, repiten los operadores del Programa PAIS. Y lo hacen con razón. Porque cada bebé nacido en una PIAS lleva no solo nombre y apellidos, sino también una marca de origen que habla de cuidado, inclusión y esperanza en el corazón de la Amazonía peruana.

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Causa Justa

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