La Universidad Nacional de Trujillo (UNT) ha tomado una decisión firme y contundente en un caso de presunto hostigamiento sexual, destituyendo al docente Eulogio Pisfil Chavesta tras la confirmación de la sanción impuesta en su contra. El Tribunal Disciplinario en Casos de Hostigamiento de la casa de estudios resolvió ratificar la medida, sustentada en el Reglamento Interno de Prevención e Intervención de Casos de Hostigamiento Sexual de la UNT y en la normativa vigente a nivel nacional.
El caso se remonta al 12 de agosto de 2024, cuando una egresada de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas presentó una denuncia formal contra Pisfil Chavesta, alegando presuntos actos de hostigamiento en el contexto de trámites relacionados con la sustentación de su tesis. Entre los hechos denunciados se incluyen tocamientos indebidos y comentarios de connotación sexual, lo que generó una inmediata intervención de la Comisión Disciplinaria de la universidad.
Como parte del proceso de investigación, se recopilaron pruebas testimoniales y documentales, incluyendo un informe psicológico emitido por la Dirección de Bienestar Universitario, el cual determinó que la denunciante presentaba afectaciones emocionales derivadas de la situación. La Comisión concluyó que existían elementos suficientes para establecer la responsabilidad del docente, considerando además la evidente asimetría de poder entre el acusado y la agraviada, factor que agravó la valoración del caso.
Frente a la sanción, Pisfil Chavesta interpuso un recurso de apelación, argumentando que se vulneró su derecho a la defensa y que no existía una tipificación clara de los actos que se le imputaban. Asimismo, cuestionó la imparcialidad de los miembros del Tribunal Disciplinario. Sin embargo, tras una revisión exhaustiva, la apelación fue desestimada, al considerar que las pruebas recabadas eran suficientes y que se respetó el debido proceso en la investigación.
Con esta destitución, la Universidad Nacional de Trujillo reafirma su compromiso con la erradicación de la violencia y el hostigamiento dentro de su comunidad académica, estableciendo un precedente en la lucha contra este tipo de conductas. La resolución dispone que la decisión sea notificada a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) y al Ministerio de Educación (MINEDU), agotando así la vía administrativa y asegurando que la sanción tenga efectos definitivos.
El caso de Pisfil Chavesta se suma a una serie de denuncias que en los últimos años han puesto en evidencia la necesidad de reforzar los protocolos de prevención y sanción del hostigamiento sexual en el ámbito universitario. La UNT, al ejecutar esta medida, envía un mensaje claro sobre su política de tolerancia cero ante estas situaciones y refuerza su compromiso con la protección de los derechos de sus estudiantes y egresados.

