El Gobierno Regional de La Libertad ha puesto nuevamente en la mira a uno de los criminales más escurridizos del Perú. Esta vez, el pedido viene de un viejo conocido del ámbito policial: el coronel PNP (r) Edwin Dávila, hoy gerente regional de Defensa Nacional, quien anunció que solicitará al Ministerio del Interior (Mininter) elevar la recompensa por el paradero de Jhonsson Smit Cruz Torres, alias “Jhonsson”, cabecilla de la organización criminal “Los pulpos”, de S/ 500 mil a S/ 1 millón de soles.

Este pedido llega después de la publicación del Decreto Supremo N.º 086-2025-PCM, que autoriza el incremento del tope de recompensas hasta el millón de soles en casos de terrorismo o crimen organizado de alto impacto. Sin embargo, la figura de Dávila como impulsor de esta medida genera controversia. Durante su tiempo como oficial en actividad, sus acciones en la lucha contra las mafias en La Libertad fueron ampliamente cuestionadas, y muchos consideran que su paso por la Policía no dejó avances significativos.

A pesar de ese pasado, Dávila insiste en que es momento de actuar con firmeza: “Vamos a coordinar con el alto mando de la Policía Nacional para recomendar que se eleve esta recompensa. Lo que buscamos es cortar la cabeza de las organizaciones criminales. Y Jhonsson Cruz Torres representa una de las más peligrosas”, declaró.
El criminal que engañó al Estado
Alias “Jhonsson” no es un delincuente cualquiera. Pesa sobre él una condena de cadena perpetua por una larga lista de delitos que incluyen asesinatos, extorsiones, robos y secuestros. Lo más alarmante: en agosto del 2020 fingió su propia muerte y logró registrarla oficialmente en Reniec, aprovechando una red de cómplices que incluía a funcionarios públicos.

Desde entonces, ha operado desde la clandestinidad, orquestando crímenes en varias regiones del país e incluso —según inteligencia de la PNP— refugiándose temporalmente en Chile y Brasil. Fue incluido en el Programa de Recompensas en agosto de 2022, con un pago inicial de S/ 75 mil. Un año después, la cifra ascendió a S/ 500 mil tras hallazgos que lo vincularon a secuestros violentos.
Ahora, con la nueva política del Estado para combatir organizaciones criminales, su cabeza podría costar un millón de soles. Esta cifra lo igualaría con el también temido Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, líder de la banda “Los Injertos del Norte”, cuya recompensa es actualmente la más alta del sistema.
Para las autoridades regionales, duplicar la recompensa es un movimiento estratégico. Pero no faltan voces críticas que consideran que el anuncio puede tener más de oportunismo que de eficacia. “Jhonsson” ha sido prófugo durante años, y aunque ha sido mencionado en decenas de operativos, sigue libre.
“Cada día que Cruz Torres continúa libre, es una amenaza latente para la seguridad pública. Necesitamos hacer todo lo posible para encontrarlo y someterlo a la justicia”, insistió Dávila.
Mientras tanto, el temor sigue vigente en los barrios trujillanos donde la sombra de “Los Pulpos” no se ha disipado. Con o sin aumento de recompensa, la captura de “Jhonsson” se mantiene como una tarea pendiente y un símbolo de la impunidad con la que operan algunas mafias en el norte del Perú.

