Una nueva detonación de dinamita ha estremecido la tranquilidad de los vecinos del sector Alto Salaverry, al sur de Trujillo. Esta vez, el blanco fue una vivienda ubicada en la calle San Pedro Mz. U Lt. 21, donde en horas de la madrugada del domingo 23 de junio, un artefacto explosivo fue detonado en el frontis del inmueble, generando alarma en toda la zona.
La Policía Nacional del Perú, a través del personal de la comisaría de Miramar, llegó de inmediato al lugar luego de recibir el reporte del estallido. En el sitio se entrevistaron con el propietario de la vivienda, identificado como J.R.S., quien confirmó haber recibido mensajes extorsivos días antes del atentado. Según relató, los delincuentes exigían el pago de una suma de dinero a cambio de no atentar contra su seguridad o la de su familia.
A pesar de la gravedad del hecho, el afectado indicó a los agentes que no presentará denuncia formal por lo ocurrido, una decisión que, según fuentes policiales, podría estar motivada por temor a represalias. El caso ya se encuentra bajo seguimiento de la Unidad de Investigación Criminal.
Este nuevo episodio evidencia el incremento de casos de extorsión con el uso de explosivos en zonas periféricas de Trujillo, una modalidad delictiva que las mafias vienen utilizando para infundir terror y presionar a sus víctimas a pagar cupos. Las autoridades vienen intensificando patrullajes, pero la ola criminal continúa desafiando la seguridad ciudadana.

