En un esfuerzo por mejorar la protección y el acompañamiento a personas afectadas por violencia familiar y de género, representantes del Ministerio Público y del Programa Warmi Ñan sostuvieron una reunión de coordinación en la ciudad de Trujillo.
El encuentro fue liderado por la fiscal provincial titular Julia María del Rosario Sánchez Susanívar, coordinadora de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Lesiones y Agresiones contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar de La Libertad.
Durante la reunión participaron también Rosa Isabel Botton Panta, coordinadora territorial del Programa Warmi Ñan en La Libertad, y Glenn Aguilar Cruzado, especialista en atención a víctimas del mismo programa.
El objetivo del encuentro fue fortalecer los mecanismos de atención, protección y acompañamiento a víctimas de violencia física, psicológica y sexual en la región.
Coordinación para mejorar el acompañamiento a víctimas
Durante la reunión, representantes del Centro Emergencia Mujer (CEM) expusieron algunas dificultades que enfrentan en el proceso de asistencia a víctimas de violencia, especialmente en la etapa de atención médica y legal.
Uno de los pedidos planteados fue autorizar que el personal del CEM pueda acompañar a las víctimas dentro de las Unidades Médico Legales (UML) de La Libertad, con el fin de brindar soporte emocional y facilitar los procedimientos periciales.
Asimismo, se solicitó fortalecer la coordinación para que los fiscales soliciten medidas de protección de manera inmediata en casos de violencia sexual, con el objetivo de garantizar la seguridad de las víctimas.
Mayor comunicación entre instituciones
Otro de los puntos abordados fue la necesidad de mejorar el flujo de información entre el Ministerio Público y las instituciones que brindan apoyo a las víctimas.
Desde el programa Warmi Ñan se pidió una mayor comunicación sobre los casos de violencia familiar, de modo que el Centro Emergencia Mujer pueda intervenir oportunamente y brindar asistencia psicológica, social y legal.
Además, se recordó la disponibilidad del Hogar de Refugio Temporal, un espacio destinado a proteger a víctimas de violencia que se encuentran en situación de riesgo, donde pueden ser acogidas junto con sus hijos menores.
Evitar la revictimización en las evaluaciones
Por su parte, representantes del Ministerio Público destacaron la importancia de coordinar adecuadamente las evaluaciones psicológicas y sociales, a fin de evitar duplicidad de exámenes o informes contradictorios.
Para ello se solicitó que los reportes elaborados por los equipos especializados se remitan también al correo de coordinación de violencia familiar del Ministerio Público, y no únicamente al Poder Judicial.
Esta medida permitiría que los fiscales conozcan con precisión qué víctimas ya han sido evaluadas o tienen citas programadas, evitando así la revictimización durante el proceso de investigación.
En el caso de niños, niñas y adolescentes, se recordó que las entrevistas deben realizarse mediante cámara Gesell, por lo que en muchas ocasiones basta con un informe social preliminar para iniciar las diligencias correspondientes.
La reunión concluyó con el compromiso de reforzar la articulación entre el Ministerio Público, el Programa Warmi Ñan y los servicios de atención a víctimas, con el propósito de brindar una respuesta más rápida y efectiva frente a los casos de violencia en la región.
Según indicaron las autoridades presentes, el trabajo conjunto entre las instituciones es clave para garantizar la protección de las víctimas y asegurar que los casos de violencia familiar y de género sean atendidos con enfoque integral y oportuno.

