La crisis política y administrativa en la Municipalidad Provincial de Trujillo escala a nivel fiscal. El alcalde Mario Reyna Rodríguez, el gerente general Carlos Sánchez Caipo y los 15 regidores provinciales son investigados por la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Trujillo tras una denuncia vinculada a la presunta usurpación de funciones dentro de la comuna.
El caso gira en torno a la firma de resoluciones municipales realizadas por el gerente general Carlos Sánchez durante la ausencia temporal del burgomaestre, quien viajó a Estados Unidos entre el 5 y 7 de marzo de este año por motivos de salud.
¿Qué originó la denuncia contra Mario Reyna y sus funcionarios?
Según la denuncia presentada por el ciudadano Edilberto Elio Delgado Loredo, el gerente municipal Carlos Sánchez habría firmado y sellado documentos oficiales como “alcalde encargado” el 6 de marzo, pese a que dicha función debía recaer en la primera regidora provincial, Eiby Guibert.
La situación generó cuestionamientos legales debido a que las funciones de alcaldía encargada tienen un procedimiento específico establecido en la normativa municipal.
El denunciante sostiene que Carlos Sánchez actuó “de manera arbitraria, ilegal y consciente”, atribuyéndose funciones exclusivas del despacho de alcaldía.
“No es un mero error administrativo, sino un acto deliberado de suplantación funcional”, señala el escrito presentado ante la Fiscalía.
Fiscalía investiga presuntos delitos
La denuncia incluye los presuntos delitos de:
- Usurpación de funciones
- Abuso de autoridad
- Encubrimiento
- Omisión de actos funcionales
La investigación se encuentra a cargo de la fiscal Iris Zamudio Cépeda, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Trujillo.
Como parte de las diligencias preliminares, se solicitó recopilar documentación municipal relacionada con la licencia del alcalde, las resoluciones emitidas y la encargatura temporal del despacho edil.
Regidores también están bajo investigación
Uno de los aspectos más delicados del caso es que la denuncia también alcanza a los 15 regidores provinciales de Trujillo.
Según Edilberto Delgado, los concejales “no habrían ejercido control ni denunciado oportunamente estos hechos”, permitiendo que la situación ocurra sin cuestionamientos internos.
El caso abre nuevamente el debate sobre el rol fiscalizador de los regidores y su capacidad para supervisar las decisiones administrativas dentro de la Municipalidad Provincial de Trujillo.
Mario Reyna había minimizado el caso
Semanas atrás, el alcalde Mario Reyna señaló públicamente que todo se trató de un “error en el sello” y negó que Carlos Sánchez haya intentado atribuirse la condición de alcalde.
“No tiene nada que ocultar”, aseguró el burgomaestre, indicando además que colaboraría con las investigaciones del Ministerio Público.
Sin embargo, la apertura de diligencias fiscales evidencia que el caso continúa avanzando y podría derivar en mayores responsabilidades administrativas o penales.
Crisis política en la Municipalidad de Trujillo
La investigación ocurre en medio de una serie de cuestionamientos contra la actual gestión municipal, relacionados con contrataciones, alquileres de espacios públicos y denuncias por presuntas irregularidades administrativas.
La situación también coincide con el inicio del escenario preelectoral rumbo a las elecciones regionales y municipales del 4 de octubre de 2026, donde Mario Reyna aparece como una de las figuras vinculadas a posibles candidaturas dentro de APP.
¿Qué podría pasar ahora?
La Fiscalía deberá determinar si existió realmente una delegación irregular de funciones y si los documentos firmados por Carlos Sánchez tuvieron efectos administrativos o legales válidos.
Además, las pesquisas podrían establecer si hubo responsabilidad política o administrativa de los regidores y del propio alcalde provincial.
Mientras tanto, el caso vuelve a colocar a la Municipalidad Provincial de Trujillo en el centro del debate público y judicial.

