Un nuevo golpe al tráfico ilegal de artículos con potencial uso criminal se registró en el norte del país. En el Puesto de Control Aduanero de Carpitas, en Tumbes, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) decomisó un total de 371 réplicas de armas de fuego que tenían como destino final las ciudades de Trujillo y Lima, en un operativo que encendió las alertas por el posible abastecimiento de organizaciones criminales en La Libertad.
Las intervenciones se realizaron en el marco del operativo “Perú Seguro” y evidencian nuevas modalidades empleadas para burlar los controles en las rutas interprovinciales. Según información oficial, estas imitaciones —réplicas de pistolas automáticas modelo Glock— presentan un nivel de similitud tan alto con armas reales que resulta difícil diferenciarlas a simple vista, lo que las convierte en herramientas idóneas para cometer asaltos, extorsiones y otros delitos.
La primera intervención ocurrió el pasado 4 de febrero, cuando personal de la Sunat inspeccionó un camión de carga de la empresa Shalom que cubría la ruta Tumbes–Trujillo–Lima. Durante la revisión se detectó una encomienda consignada hacia Trujillo. En el interior de la caja se hallaron 80 réplicas de pistolas camufladas entre otros objetos.
Días después, el 10 de febrero, una segunda acción de control permitió intervenir un ómnibus interprovincial de la empresa El Dorado que se dirigía de Tumbes a Trujillo. En el equipaje de tres pasajeros se encontraron 184 réplicas adicionales ocultas entre prendas de vestir dentro de mochilas y bolsos. Las autoridades también verificaron que los mismos intervenidos habrían remitido anteriormente otros envíos hacia Lima que sumaban 107 imitaciones de armas.
El jefe del Frente Policial de Tumbes, general PNP Luis Pacheco Cornejo, confirmó las intervenciones y advirtió que, aunque se trate de réplicas, estos objetos pueden ser utilizados con fines criminales. Consultado sobre la versión que vincula el cargamento con la organización criminal “Los Pulpos”, que tiene como centro de operaciones el distrito de El Porvenir, en Trujillo, evitó confirmar la hipótesis, aunque tampoco la descartó. “No quiero adelantar todavía. Estamos en esas hipótesis, pero en cuanto tengamos información más concreta, se la vamos a hacer llegar”, declaró a un medio local.
En la región La Libertad, donde el avance de las extorsiones y los asaltos armados mantiene en zozobra a la población, el decomiso cobra especial relevancia. Para el coronel (r) Roger Torres, exjefe policial en la región, estas réplicas tendrían como finalidad abastecer a la delincuencia común en Trujillo para perpetrar asaltos al paso, aprovechando el efecto intimidatorio que generan al ser prácticamente indistinguibles de un arma real.
El exoficial propuso reforzar los controles en la vía de Evitamiento, uno de los principales accesos a Trujillo por donde transitan vehículos provenientes del norte del país. Sugirió operativos conjuntos entre la Policía Nacional, Sunat, el Ministerio Público y la Gerencia Regional de Transportes para frenar el ingreso de mercancía que, si bien no siempre constituye arma de fuego real, puede facilitar la comisión de delitos.
El hallazgo pone nuevamente en el centro del debate la necesidad de fortalecer la fiscalización en rutas interregionales y revisar la normativa sobre la importación y comercialización de réplicas de armas, cuya utilización con fines delictivos se ha incrementado en los últimos años. En un contexto donde Trujillo enfrenta una crisis de seguridad marcada por atentados con explosivos, extorsiones y asaltos violentos, impedir que este tipo de artículos llegue a manos de bandas criminales se convierte en una prioridad estratégica.
Las investigaciones continúan para determinar la responsabilidad de los intervenidos y establecer si existe una red organizada detrás del envío masivo de estas réplicas hacia La Libertad.

