El panorama político volvió a polarizarse luego de que el Poder Judicial impusiera 14 años de prisión al expresidente Martín Vizcarra por presuntamente recibir sobornos de constructoras vinculadas a las obras de Lomas de Ilo y el Hospital de Moquegua. En La Libertad, la reacción no tardó en llegar.
Saúl Tacar, representante regional de Perú Primero y candidato al cargo de diputado, calificó la sentencia como “injusta” y cuestionó duramente los fundamentos del fallo. Para el dirigente, el proceso judicial se habría sostenido en indicios y testimonios no corroborados, lo que —según dijo— constituye un precedente negativo para la justicia peruana.
“Se sentencia por indicios y es un precedente catastrófico para todo el país, porque de ahora en adelante todo lo que digan las viejas chismosas es cierto. ¿Dónde se ha visto que por dichos se juzgue a una persona?”, declaró Tacar, en un mensaje que refleja la postura oficial del partido ante la condena.
El dirigente también aseguró que, pese al fallo, el movimiento político continuará adelante con la campaña electoral de Mario Vizcarra, hermano del exmandatario, quien se mantiene como candidato presidencial por Perú Primero. Tacar señaló que la sentencia contra Martín Vizcarra los obliga a “trabajar el doble” para fortalecer la presencia del partido y defender lo que consideran una persecución judicial.
La condena contra el expresidente reavivó el debate nacional sobre la responsabilidad penal de las más altas autoridades del país, así como la confianza en los colaboradores eficaces y la forma en que se evalúan los casos de corrupción en el sistema judicial. Perú Primero, por su parte, intenta contener el impacto político a pocas semanas de intensificarse la campaña electoral.
Mientras tanto, a nivel nacional e internacional continúa la discusión sobre la credibilidad de los procesos contra exmandatarios en el Perú, país que en las últimas décadas ha visto a casi todos sus presidentes procesados, investigados o sentenciados por corrupción.

