Han pasado ocho años desde que Trujillo quedó bajo el agua. Las imágenes del 2017 —calles convertidas en ríos, viviendas destruidas, colegios inhabilitados y carreteras colapsadas— siguen frescas en la memoria colectiva. Sin embargo, según el vicegobernador regional de La Libertad, Ever Cadenillas Coronel, la región continúa expuesta a un escenario similar por la falta de financiamiento para culminar las obras definitivas de prevención frente al Fenómeno de El Niño (FEN).
En declaraciones recientes, Cadenillas cuestionó directamente al Gobierno Nacional por lo que considera una falta de compromiso para asignar los recursos necesarios que permitan cerrar brechas críticas en infraestructura de prevención, especialmente en Trujillo, una de las ciudades más golpeadas por el evento climático de 2017.
Ocho años después, la vulnerabilidad persiste
El vicegobernador recordó que varias de las obras estratégicas estaban programadas para concluir a fines de 2023. Posteriormente fueron reprogramadas con la expectativa de terminarlas en 2025. No obstante, a la fecha no se han ejecutado en su totalidad debido a la falta de recursos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Uno de los puntos más sensibles es el drenaje pluvial de Trujillo. Según Cadenillas, ni siquiera se han culminado los estudios técnicos que permitan elaborar el expediente definitivo para su ejecución. Esto significa que la ciudad continúa en grave riesgo ante la eventual llegada de un nuevo Fenómeno de El Niño.
“Trujillo sigue siendo vulnerable. Si se repite un evento como el del 2017, las consecuencias podrían ser nuevamente devastadoras”, advirtió.
Obras inconclusas en ríos clave
El cuestionamiento también alcanzó a las intervenciones en los ríos Chicama y Virú. Cadenillas señaló que la empresa española OHLA habría incumplido con las obras de protección previstas para estos valles, fundamentales para reducir el impacto de desbordes e inundaciones.
En ese contexto, pidió que la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) evalúe la situación contractual y adopte decisiones firmes frente a empresas que no han cumplido con lo establecido.
A su juicio, el mecanismo de Gobierno a Gobierno (GtG) debe revisarse si no está garantizando resultados concretos. “Si llega un nuevo FEN y las obras no están concluidas, lo invertido hasta ahora podría perderse”, sostuvo.
Arequipa como advertencia
El vicegobernador consideró que las recientes lluvias intensas en Arequipa, que provocaron desbordes, activación de torrenteras y afectación a miles de personas, deben tomarse como una señal de alerta para el norte del país.
En los últimos reportes climáticos, la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) activó una alerta ante el incremento de la temperatura del mar y la probabilidad de lluvias en la costa peruana. Aunque actualmente se proyectan condiciones cálidas de magnitud débil, existe la posibilidad de que se intensifiquen en los próximos meses.
Lo que dejó el 2017 en La Libertad
Las cifras del 2017 reflejan la magnitud del impacto:
- 419 instituciones educativas afectadas, de las cuales cinco colapsaron y más del 30 % quedó seriamente dañada.
- 600 establecimientos de salud comprometidos.
- 1.074 kilómetros de carreteras dañadas.
La reconstrucción ha sido lenta y, según autoridades regionales, incompleta.
Prevención vs. reacción
Especialistas en gestión del riesgo de desastres coinciden en que la inversión en prevención es significativamente menor que el costo de la reconstrucción posterior a un desastre.
La discusión actual no solo gira en torno al financiamiento, sino a la planificación, supervisión y ejecución eficiente de proyectos estratégicos que protejan vidas, infraestructura pública y propiedad privada.
Mientras los indicadores climáticos apuntan a un posible escenario cálido, la pregunta que queda en el aire es si La Libertad está realmente preparada para enfrentar un nuevo Fenómeno de El Niño.

