La angustia ya es cotidiana en la casa de Manuel Rodríguez Cruzado, de 74 años de edad.  El padre del exalcalde de la provincia de Julcán, Jhon Rodríguez Espejo, lleva casi tres meses secuestrado y hasta ahora no hay señales de él.

La mañana del 24 de junio, dos delincuentes, haciéndose pasar como policías, llegaron hasta su negocio, una lavandería de carros ubicado en la manzana 3, lote 30 de la urbanización Los Portales, y se lo llevaron. Hicieron esto bajo el argumento de que tenía una denuncia pendiente en una comisaría. Así lo convencieron y lo invitaron a subir a una camioneta color rojo doble cabina. Desde ese día no se sabe nada del anciano, cuyo secuestro se le atribuye a una de las facciones de la organización criminal ‘Los pulpos’, la cual es liderada por Jhonsson Smith Cruz Torres (a) ‘Jhonsson Pulpo’, contra quien existe una recompensa de 75 mil soles por su captura.

Quince días después del plagio, los hampones se comunicaron con los familiares vía telefónica, a través del WhatsApp. Les exigieron un millón de soles a cambio de liberarlo sano y salvo. Desde ese día se han dado intensas negociaciones.  En un primer momento en el caso intervinieron agentes especializados en secuestros llegados desde Lima. No se llegó a ningún resultado, a tal punto que los efectivos terminaron retirándose de Trujillo.

Sin embargo, hace dos semanas, se dio una luz al final del túnel. El abogado de la familia, cuyo nombre por ahora nos reservamos, les aseguró que tenía un intermediario a través del cual se podía lograr la liberación del padre de Jhon Rodríguez Espejo. Así, las tratativas empezaron y después de varias tiras y aflojes se llegó a un acuerdo.

Los secuestradores, durante esas negociaciones, acordaron rebajar de manera radical el monto de un millón de soles que exigían. Lo hicieron a 120 mil soles, siempre y cuando el pago se haga a través de la intermediación del abogado, según fuentes consultadas por Causa Justa.

Los familiares de la víctima aceptaron, pero pidieron una condición: una prueba de vida. El petitorio fue concedido. Uno de los familiares le solicitó al delincuente, siempre a través del abogado que hacía la negociación, que le preguntaran a la víctima qué le había regalado para su cumpleaños. La respuesta no se hizo esperar: una camisa y un vino.

Con esa respuesta, teniendo la plena confianza de que por fin lo iban a liberar, los familiares entregaron los 120 mil soles, según indicaron las fuentes. El dinero fue entregado al abogado, pero pasaron varios días y hasta ahora no liberan a la víctima. El abogado ahora está en serios problemas y, según se supo, tendrá que responder a la policía qué pasó y, sobre todo, a quién entregó el dinero.

En tanto, las investigaciones avanzan y se llegó a establecer que detrás del secuestro existirían móviles políticos. El objetivo es que con el plagio de su padre tener distraído y angustiado a Jhon Rodríguez Espejo, quien iba entrar de lleno a la campaña de Alianza para el Progreso (APP), partido del cual es militante, en el distrito de El Porvenir. Esa es solo una hipótesis.

Otro dato importante es que todas las llamadas que recibieron los familiares de la víctima arrojan que son hechas desde Chile. Al respecto, también hay dos hipótesis. La primera es que los autores intelectuales estén operando desde ese país. La otra es que, en realidad, se trate de una burda maniobra para confundir a los policías. Los secuestradores estarían usando un router modificado tecnológicamente para hacer creer que las llamadas salen desde el país vecino. Es decir, estamos frente a una organización criminal que se la sabe todas y que hasta ahora no es desbaratada. El peligro es que estén detrás de otra víctima.