El reciente acto de vandalismo perpetrado por presuntos hinchas del club Alianza Lima, quienes realizaron pintas en la fachada del Palacio Municipal de Trujillo y en diversas casonas declaradas Patrimonio Cultural de la Nación, ha generado el rechazo de las autoridades culturales y municipales de La Libertad.
La gerenta regional de Comercio, Turismo y Artesanía, Angélica Villanueva Guerrero, exhortó a la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) y a la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) a dar seguimiento a las denuncias y aplicar sanciones ejemplares. “Se ha cometido un atentado contra el patrimonio cultural y eso está penado por ley. La municipalidad debe revisar las imágenes de las cámaras de seguridad, identificar a los responsables y someterlos a la normativa pertinente”, declaró.
Villanueva recordó que la Ley N.° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, contempla sanciones que van desde multas hasta penas de cárcel, dependiendo de la gravedad del daño causado. “No han pintado cualquier casa, sino casonas patrimoniales con valor histórico. Lo que han hecho es vandalismo, y deben recibir las sanciones que la ley establece”, enfatizó.
Además, subrayó la importancia de fortalecer la educación y sensibilización ciudadana sobre la protección del patrimonio. “Creo que quienes hicieron esto no tienen conciencia del significado del patrimonio cultural. Necesitamos campañas que refuercen la identidad y el respeto por lo nuestro”, sostuvo.
Por su parte, David Calderón de los Ríos, director de la DDC La Libertad, calificó el hecho como un atentado contra la herencia cultural de todos los peruanos. “Los barristas deben reflexionar. Trujillo es una ciudad colonial que le pertenece a todos, no a un grupo en particular”, señaló.
Según reportes de las autoridades, se identificaron más de 20 pintas en el centro histórico con nombres de agrupaciones como Chicago Grone, Brigada Grone, Trujillo Grone, Malevos NG y La Banda del Maldito.
Los daños, que afectan no solo el ornato sino la integridad material de inmuebles coloniales, han encendido las alarmas sobre la falta de vigilancia y la necesidad urgente de una estrategia articulada entre Cultura, Turismo y Seguridad Ciudadana para proteger el patrimonio monumental de Trujillo.

