Pacanga vuelve a ser escenario de descontento social. Esta mañana, decenas de pobladores del centro poblado Monsejo se apostaron frente a la Municipalidad Distrital para exigir una solución definitiva al colapsado sistema de desagüe que afecta sus hogares desde hace años. Lo que comenzó como una obra prometedora durante la gestión del exalcalde Santos Cerna Quispe, terminó convertida en una pesadilla sanitaria y estructural para cientos de familias.
La situación cobra un matiz aún más polémico porque el actual alcalde, César Cerna Cruzado, es hijo del exburgomaestre que ejecutó la obra hoy cuestionada. La población denuncia que los constantes aniegos y rebalses de aguas residuales no solo han contaminado sus calles, sino que han ingresado a sus viviendas, generando un grave riesgo para la salud pública.
En varias oportunidades, los vecinos han alertado sobre los desperfectos en el sistema de alcantarillado, señalando que nunca funcionó correctamente y que desde su inauguración ha presentado filtraciones, fallas de ingeniería y conexiones mal ejecutadas. Incluso, el propio Santos Cerna fue procesado judicialmente por presuntas irregularidades en esta obra, aunque su hijo, ahora en el cargo de alcalde, ha evitado pronunciarse con claridad sobre la continuidad de las investigaciones o medidas de reparación.
La manifestación fue pacífica, pero contundente. Los vecinos, con carteles y altavoces, exigieron que la actual gestión deje de ignorar el problema. “Ya no es solo el daño estructural, es el desprecio hacia nuestra dignidad como ciudadanos. Nos sentimos abandonados y burlados”, manifestó una de las vecinas afectadas.
La comunidad ha pedido que se realice una auditoría técnica e independiente, y que el actual alcalde se deslinde de toda relación con los errores del pasado solo si está dispuesto a corregirlos. El reclamo de Monteseco va más allá de una falla de infraestructura: es también un grito contra el continuismo, la impunidad y la falta de respuestas reales a los problemas que arrastra el distrito.

