El terror que siembran los prestamistas ilegales conocidos como “gota a gota” dejó una nueva víctima en la región. La noche del martes, Jonathan José Holguín Malaver, contador de profesión, fue acribillado a quemarropa dentro de su vivienda en el distrito de Laredo.
Según las primeras hipótesis, el ataque habría sido ejecutado por un sicario de nacionalidad extranjera vinculado a estas redes de préstamos informales y extorsión violenta.
El ataque ocurrió en la avenida Mártires, cuando Holguín acababa de llegar a su domicilio. Según testigos, un sujeto armado lo esperaba y le disparó sin mediar palabra. La víctima, herida, intentó refugiarse dentro de su vivienda, pero el agresor ingresó tras él y le disparó múltiples veces a corta distancia, dejándolo gravemente herido.
Holguín fue trasladado de emergencia al Hospital Belén de Trujillo, donde actualmente se encuentra en la unidad de cuidados intensivos, con pronóstico reservado. Su familia, conmocionada, pide justicia y protección. “Solo queremos que viva. Que no quede impune. Tenemos miedo”, declararon en medio de la incertidumbre.
Los investigadores no descartan que el ataque haya sido motivado por una deuda contraída bajo la modalidad conocida como “gota a gota”, un sistema de préstamo informal en el que los intereses se vuelven impagables en pocos días, y cuya negativa a pagar genera represalias que van desde amenazas hasta asesinatos.
Esta modalidad delictiva, importada por mafias extranjeras —principalmente de origen colombiano y venezolano—, ha tomado fuerza en Trujillo y distritos como Laredo, El Porvenir y La Esperanza. En muchos casos, las víctimas son pequeños comerciantes o profesionales como Holguín, que caen en esta red por necesidad o urgencia económica.
La Policía Nacional y la Fiscalía ya estarían manejando el caso como un posible intento de homicidio por encargo (sicariato) vinculado al crimen organizado. Se presume que el atacante actuó siguiendo órdenes de una red de cobro violento, que ya ha sido denunciada por otros ciudadanos de la zona.

