La violencia criminal no da tregua en el distrito de La Esperanza. La tarde del último lunes, un joven de apenas 21 años fue asesinado brutalmente a balazos por presuntos sicarios en una zona residencial del populoso distrito trujillano. El ataque, perpetrado a sangre fría y en plena vía pública, ha vuelto a encender las alarmas sobre el avance del crimen organizado en la región.
La víctima, identificada como Daniel Samuel Gamboa Tumbajulca, se encontraba consumiendo cerveza en compañía de un amigo frente a una vivienda ubicada en la intersección de las calles Paula de Santander y Mac Gregor, en la parte alta del distrito de La Esperanza. De pronto, un vehículo de color oscuro se detuvo cerca del lugar y uno de sus ocupantes descendió con un arma en la mano. Sin mediar palabra, disparó a quemarropa en repetidas ocasiones.
Según información policial y de testigos recogida en la escena del crimen, el sicario ejecutó al menos siete disparos, de los cuales varios impactaron en el cuerpo de Gamboa Tumbajulca. El joven cayó al suelo malherido. Agentes del Escuadrón de Emergencia de la Policía Nacional del Perú (PNP) que patrullaban la zona acudieron rápidamente al lugar del ataque y trasladaron a la víctima a un centro médico local.
Lamentablemente, el personal de salud solo pudo certificar el fallecimiento del joven al llegar al establecimiento. En la escena del crimen, miembros del Serenazgo de La Esperanza hallaron siete casquillos de bala, lo que evidencia el ensañamiento con el que se cometió el crimen.
Daniel Gamboa, según sus familiares, trabajaba en el rubro de la construcción. Sus padres aseguran que era un joven trabajador y exigieron públicamente que las autoridades revisen las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona para poder identificar a los responsables del homicidio.
“Ayer balearon a mi hijo. Quiero que las autoridades vean las cámaras. Mi hijo trabajaba en construcción y exigimos justicia”, expresó entre lágrimas el padre de Daniel Gamboa a Sol TV Perú.
Sin embargo, fuentes policiales también confirmaron que el joven había sido detenido en marzo del presente año por tenencia ilegal de armas de fuego y municiones, tras una intervención de agentes de la comisaría de Huanchaco. Aunque no se ha precisado si este antecedente está vinculado con su asesinato, la hipótesis no ha sido descartada por los investigadores.

