Las investigaciones por el atentado con explosivo en la discoteca Dalí, ocurrido en Trujillo, continúan revelando nuevos elementos que apuntan a la posible participación de una red criminal organizada.
De acuerdo con información policial, los presuntos implicados en el ataque mantenían un grupo de WhatsApp en el que coordinaban atentados contra negocios y empresarios, además de planificar acciones vinculadas a extorsiones y sicariato.
Según las autoridades, las comunicaciones dentro del grupo eran dirigidas por un sujeto presuntamente vinculado a la organización criminal “Los Pulpos”, una banda investigada por diversos delitos en la región La Libertad.
Celulares contienen videos con armas y dinero
Durante las diligencias, los investigadores revisaron los teléfonos celulares incautados a los sospechosos, donde se encontraron videos y registros que formarían parte de las evidencias del caso.
En estos materiales audiovisuales —según fuentes policiales— se observa a los implicados mostrando armas de fuego y dinero que presuntamente provendría de pagos extorsivos.
Estos archivos digitales son analizados por los peritos como parte de la investigación que busca determinar la estructura y el alcance de la red criminal que operaría en la ciudad.
Investigación se enfoca en red de extorsión
Las autoridades investigan si el ataque contra la discoteca Dalí está relacionado con una red de extorsión que operaría contra empresarios y propietarios de negocios en Trujillo.
Esta modalidad delictiva consiste en exigir pagos a cambio de no realizar atentados o ataques contra los establecimientos.
En los últimos años, los ataques con explosivos o armas de fuego contra locales comerciales se han convertido en una de las principales formas de intimidación utilizadas por bandas criminales en la región.
Diligencias continúan
La Policía Nacional continúa con las investigaciones para identificar a todos los integrantes del grupo y determinar la responsabilidad individual de cada uno de los implicados.
Las autoridades tampoco descartan que existan otros participantes o colaboradores vinculados a la planificación del atentado, así como posibles conexiones con estructuras criminales que operan dentro y fuera del país.
El caso del ataque a la discoteca Dalí, que dejó más de 30 personas heridas, ha generado preocupación en la población trujillana y ha reavivado el debate sobre la expansión de las extorsiones y el crimen organizado en La Libertad.

