La madrugada volvió a teñirse de tensión en Trujillo. Esta vez, el escenario fue la discoteca Oceanía, donde desconocidos arrojaron una bomba lacrimógena en los servicios higiénicos del local, generando momentos de pánico entre decenas de jóvenes que se encontraban en el establecimiento.
El incidente ocurrió alrededor de las 3:30 a. m., según relataron algunos asistentes. A esa hora, el local se encontraba lleno y varios jóvenes aguardaban la presentación de una orquesta proveniente de Lambayeque cuando, de pronto, el aire comenzó a saturarse con gases irritantes.
Gas en el baño y caos en la pista
Testigos señalaron que el artefacto fue dejado en el baño de hombres. En cuestión de segundos, el gas se expandió hacia otros ambientes del local, obligando a los asistentes a abandonar el recinto de forma apresurada.
En videos difundidos en redes sociales se observa a grupos de personas salir despavoridas, cubriéndose el rostro con las manos o con prendas de vestir. Algunos gritaban que se trataba de una bomba, mientras otros intentaban ayudar a quienes presentaban dificultad para respirar.
“Es una bomba… tápense los ojos”, se escucha decir a un joven en una de las grabaciones, mientras avanzaba hacia la salida en medio de la confusión.
Varios asistentes reportaron ardor en los ojos, irritación en la garganta y sensación de asfixia, síntomas característicos de la exposición a gas lacrimógeno.
Nueva alerta sobre la seguridad en locales nocturnos
El hecho vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en locales de diversión nocturna en Trujillo, una ciudad que en los últimos meses ha registrado atentados con explosivos y actos de intimidación en distintos puntos.
Aunque en este caso no se reportaron víctimas mortales, el riesgo de una estampida o de una tragedia mayor fue evidente. Especialistas en seguridad advierten que este tipo de ataques pueden generar situaciones de alto peligro cuando se producen en espacios cerrados y con gran afluencia de público.
Investigación en curso
Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas. La Policía Nacional inició las diligencias para identificar a los responsables y determinar el móvil del ataque.
El caso se suma a una serie de episodios que reflejan el clima de inseguridad que atraviesa la ciudad. Mientras tanto, ciudadanos y empresarios exigen mayor presencia policial y controles más estrictos para prevenir hechos similares.
La pregunta que queda en el aire es cómo evitar que un acto de esta naturaleza termine convirtiéndose en una tragedia.

