La polémica vuelve a encenderse en torno a la lucha contra la extorsión en La Libertad. Dos adolescentes de 16 y 17 años, capturados en flagrancia tras participar en un atentado con dinamita en La Esperanza, fueron liberados con comparecencia con restricciones por decisión del Poder Judicial.
La noticia contrasta con el impacto que generó la captura de la banda criminal “La Jauría”, cuyos seis presuntos miembros fueron presentados por la Policía Nacional el pasado 12 de septiembre. Aquella vez, el general Guillermo Llerena, jefe de la Región Policial La Libertad, reveló que se hallaron cartas extorsivas listas para ser enviadas a comerciantes de La Esperanza, El Porvenir y Trujillo, además de celulares y chips que vinculaban a los sospechosos con más de 25 víctimas de extorsión.
Los menores fueron arrestados cuando huían en un vehículo tras detonar un explosivo en una vivienda. Sin embargo, pese a la gravedad de los hechos, el Poder Judicial dispuso que enfrenten la investigación en libertad.
En contraste, los adultos implicados sí recibieron medidas drásticas. Junto a los menores cayó Ángel Walter Delgado Abanto (22), quien fue detenido en el operativo. Posteriormente, la investigación condujo a la casa donde se planeaban las extorsiones. En el lugar, la Policía atrapó a Junior Muñoz Llanos y a su madre Elvia Llanos Méndez, hallando un arsenal: 52 fulminantes, cartuchos de dinamita y emulsión, mechas lentas, una pistola Taurus, además de las cartas y teléfonos usados en el cobro de cupos.
Ante estas pruebas, el Poder Judicial dictó prisión preventiva contra los tres adultos, quienes fueron trasladados al penal El Milagro de Trujillo.
La liberación de los menores abre un debate sobre la efectividad del sistema judicial frente a los adolescentes que son captados por organizaciones criminales para ejecutar atentados. Mientras tanto, los comerciantes siguen siendo blanco de amenazas que paralizan la economía local.

