Una situación de alto riesgo enfrenta el distrito de Laredo, en la provincia de Trujillo, donde más de 43 mil personas se encuentran expuestas a posibles inundaciones y movimientos en masa, en un contexto agravado por la ausencia de un Plan de Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres por parte de la municipalidad distrital.
Según el Informe de Orientación de Oficio N.° 4060-2026-CG/PREV-SO de la Contraloría General de la República, la falta de este instrumento técnico-operativo impide una adecuada planificación para identificar, priorizar y ejecutar acciones frente a escenarios de riesgo, lo que incrementa la vulnerabilidad del distrito ante eventuales lluvias intensas.
El riesgo cobra mayor relevancia debido a que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha proyectado que las precipitaciones podrían prolongarse hasta noviembre de 2026 por efectos del fenómeno El Niño costero. En esa línea, el CENEPRED ha catalogado a Laredo con un nivel alto de riesgo por inundaciones y deslizamientos.
Las cifras son alarmantes: 43,075 habitantes, 13,922 viviendas, cinco centros de salud, 55 instituciones educativas, 94 kilómetros de vías y 77,2 hectáreas de cultivo podrían verse afectados en caso de lluvias intensas. La Contraloría advierte que estas condiciones reflejan una alta vulnerabilidad socioeconómica que requiere atención urgente.
A ello se suma una limitada ejecución presupuestal. Durante el 2025, la Municipalidad Distrital de Laredo recibió S/ 226,778 para acciones de reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias, pero solo ejecutó el 54.3% de ese monto, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas.
Especialistas advierten que, ante la recurrencia de lluvias entre diciembre y abril —periodo crítico en el país—, es indispensable contar con herramientas de gestión del riesgo que permitan prevenir desastres, especialmente en zonas cercanas a quebradas, ríos y laderas, donde el impacto puede ser mayor.

