La falta de preparación del Estado frente a los posibles efectos del Fenómeno El Niño vuelve a generar cuestionamientos desde el sector agroindustrial. Yuri Armas, director de la Asociación para el Desarrollo Agropecuario Sostenible (ADAS), advirtió que las autoridades están reaccionando demasiado tarde ante un fenómeno climático cuyos riesgos, según sostuvo, eran conocidos con anticipación.
El representante empresarial afirmó que, aunque el sector privado puede contribuir con propuestas y advertencias, no le corresponde asumir las responsabilidades que tienen las instituciones públicas en materia de prevención, infraestructura y gestión de riesgos. «El sector privado no puede reemplazar los roles del Estado», sostuvo Armas al reclamar una actuación más oportuna de las autoridades.
Sus declaraciones ponen nuevamente en discusión la capacidad de respuesta estatal frente a los riesgos climáticos que amenazan la producción agrícola, la infraestructura y las condiciones de vida de la población, especialmente en las regiones del norte del país.
«Estamos muy tarde»
Yuri Armas sostuvo que los empresarios tienen la responsabilidad de identificar problemas y proponer alternativas, pero que la ejecución de las políticas públicas y las acciones preventivas corresponde a las autoridades. «Sí debemos señalarles el camino y lo que falta hacer, pero no arreglar lo que ellos no pueden hacer bien», manifestó.
El director de ADAS también cuestionó a las autoridades recientemente elegidas, a quienes pidió asumir sus responsabilidades y adoptar decisiones frente a los riesgos del Fenómeno El Niño. «Sabían que se venía El Niño y recién ahora van a empezar a revisar qué pueda pasar. Estamos muy tarde», expresó.
La crítica apunta a la necesidad de pasar de los anuncios y diagnósticos a intervenciones concretas que permitan reducir los posibles daños en las zonas expuestas a lluvias intensas, inundaciones y alteraciones en las condiciones de producción.
Producción de palta Hass y arándanos registra caídas, según ADAS
El representante del sector agroindustrial también alertó sobre los efectos que, según indicó, ya se estarían registrando en determinados cultivos. Armas señaló que la producción de palta Hass presenta una reducción del 9 %, mientras que la de arándanos registra una disminución del 6 %.
Asimismo, advirtió que la producción de mango podría experimentar una caída de hasta el 60 %.
Variaciones de producción señaladas por Yuri Armas
| Palta Hass | −9 % | Reducción reportada |
| Arándanos | −6 % | Reducción reportada |
| Mango | Hasta −60 % | Proyección, no resultado confirmado |
Estas variaciones, de confirmarse mediante estadísticas sectoriales, representarían un desafío para la actividad agroindustrial y las cadenas productivas vinculadas a estos cultivos. En el caso del mango, la cifra mencionada constituye una previsión y no una pérdida de producción ya registrada.
El Niño y sus riesgos para la agroindustria del norte
Las declaraciones de Armas adquieren especial relevancia para La Libertad, una región cuya actividad económica mantiene una importante relación con la producción agrícola y agroexportadora. Las variaciones de temperatura, las lluvias intensas, los problemas de drenaje y las alteraciones en la disponibilidad de agua pueden afectar los ciclos de producción y la infraestructura que sostiene las actividades agrícolas.
Por ello, la prevención frente al Fenómeno El Niño requiere coordinación entre entidades nacionales, gobiernos regionales, municipalidades y sectores productivos. El cuestionamiento del representante de ADAS se concentra precisamente en la oportunidad de esa respuesta: si los riesgos climáticos pueden anticiparse, las medidas preventivas deberían adoptarse antes de que se produzcan daños significativos.
Dengue: cuestiona que el Estado responsabilice únicamente a El Niño
Otro de los asuntos abordados por Yuri Armas fue el incremento del riesgo de dengue y la manera en que las autoridades explican su presencia en diferentes localidades. El director de ADAS cuestionó que el Estado atribuya el problema principalmente al Fenómeno El Niño, sin considerar las deficiencias estructurales en el acceso al agua potable. «La presencia de esta enfermedad se debe a una situación más estructural, pues hay dengue donde no hay agua, en lugares donde la gente tiene que almacenar el líquido todos los días», afirmó.
Su observación apunta a las condiciones de abastecimiento que obligan a numerosas familias a almacenar agua para sus necesidades cotidianas. El almacenamiento de agua sin protección adecuada puede favorecer la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. No obstante, las lluvias y las temperaturas también pueden influir en la proliferación del vector, por lo que ambos factores deben considerarse al analizar los riesgos sanitarios.
Las advertencias del director de ADAS plantean un problema que trasciende al sector agroindustrial: la necesidad de fortalecer la capacidad del Estado para anticipar y enfrentar situaciones de riesgo. En materia agrícola, ello implica evaluar la vulnerabilidad de los cultivos y de la infraestructura productiva. En el ámbito sanitario, requiere atender tanto la vigilancia epidemiológica como las condiciones de acceso seguro al agua.

