El Ministerio Público logró una sentencia condenatoria contra Elvis Feliciano Riveros Dávila, Katherin Lissette Guerrero Echeverry y Edwin Antonio Riveros Dávila, en calidad de coautores (coautoría sucesiva) del delito de extorsión agravada en grado de tentativa. Este caso afectó a Boris Gianfranco Menacho Vásquez.
La investigación reveló que, desde el 20 de octubre de 2022, Boris Menacho recibía constantes mensajes amenazadores a través de WhatsApp y mensajes de texto en su celular. Los desconocidos lo insultaban y amenazaban con atentar contra su vida, la de su familia y sus hijos. Exigían el pago de un cupo extorsivo de S/20,000.00 para cesar las amenazas.
Ante esta situación, el agraviado decidió denunciar el hecho el 27 de octubre de 2022. En coordinación con la policía, se llevó a cabo un operativo en el que Menacho entregó a los agentes policiales un celular y un billete de diez soles. El objetivo era simular la entrega del dinero para dar con la identidad de los responsables.
Durante el operativo, se determinó que los autores de las amenazas eran internos del penal de Juliaca, incluyendo a Elvis Feliciano Riveros Dávila, Ever William Malca Sánchez, Abel Jimenes Sánchez y Santos Daniel Sandoval Moreno. Se comprobó el uso de teléfonos públicos del penal para la comunicación extorsiva.
En el desarrollo de la investigación, se demostró que Katherin Guerrero se unió a continuar con los actos tendientes a la consumación del ilícito. El 3 de noviembre de 2022, actuando como negociadora, recibió una llamada de Erika Ruiz Vásquez, quien estaba en comunicación con Elvis Riveros. Este último le indicó a Guerrero que debía entregar el dinero a su pareja.
En un encuentro en Plaza Vea de la Av. España, Katherin Guerrero fue intervenida por la policía mientras recibía el dinero del agraviado. Durante la intervención, se realizaron llamadas telefónicas en triline, donde participaron Edwin Riveros, Elvis Riveros y la misma Katherin. Edwin preguntó a Katherin sobre el dinero y le indicó que esperara, lo que llevó a su posterior detención cuando acudió a recoger el dinero.
El informe policial señaló que, al realizar la intervención, se encontró a Edwin Riveros con un celular mediante el cual se había comunicado en triline, confirmando su participación en el ilícito. La sentencia dictada condena a los acusados y establece el pago de cuatro mil soles como reparación civil.

