En una intervención conjunta que reafirma la ofensiva contra el crimen organizado en la sierra de La Libertad, la Policía Nacional del Perú logró desarticular a una presunta organización criminal conocida como “Los Locos de la Reyna de Pataz”. Este grupo delictivo operaba en la zona minera de Pataz y, según fuentes policiales, estaba conformado en su mayoría por ciudadanos extranjeros, lo que pone nuevamente en debate el fenómeno transnacional de la criminalidad en zonas de explotación ilegal.
El operativo fue llevado a cabo por efectivos de la División de Inteligencia de la PNP, con apoyo táctico de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes) y el Grupo Especial Contra el Crimen Organizado (Grecco). En total, se capturó a seis presuntos integrantes, entre ellos cinco venezolanos y un peruano, quienes serían parte de un grupo armado vinculado a actividades extorsivas y posiblemente al control de socavones ilegales.
Los detenidos fueron identificados como Fausto Jesús Cruz Moreno, alias “Cuevita”, de nacionalidad peruana; y los venezolanos César Alfonso Chalu (“Chacal”), Bryan Sedeño Castillo (“Nene”), Marcial Pinto, José Colmenares Murillo, Yonleiber Rodríguez Asuajez y Argenis Guerrero Pérez.
Durante la intervención, los agentes incautaron 99 cartuchos de dinamita, 45 rollos de cordón detonante marca Carmex, una escopeta, 11 municiones sin percutir y cuatro teléfonos celulares, elementos que refuerzan la hipótesis de que esta banda no solo se dedicaba a la extorsión, sino que también contaba con capacidad logística para perpetrar atentados o controlar zonas de producción minera ilegal.
Según fuentes cercanas a la investigación, esta célula delictiva estaría implicada en amenazas a empresarios mineros y en enfrentamientos con otras organizaciones delictivas por el dominio de corredores ilegales de dinamita y mineral.
El caso ha generado preocupación entre las autoridades locales, quienes han reiterado su llamado al Gobierno central para que refuerce la presencia del Estado en Pataz, donde el crimen organizado ha encontrado terreno fértil debido a la debilidad institucional, la informalidad minera y el aislamiento geográfico.
Este operativo se suma a otras intervenciones recientes en la región, donde el crimen organizado ha cobrado protagonismo en zonas rurales, especialmente aquellas con actividades extractivas no reguladas. La presencia de armamento y explosivos en manos de bandas organizadas evidencia el grado de militarización informal que estas organizaciones están adquiriendo.
La Fiscalía y la Policía continúan con las investigaciones para determinar el grado de participación de los detenidos y su posible vinculación con otros crímenes ocurridos en la provincia de Pataz en los últimos meses.

