La noche del jueves, la Policía Nacional del Perú detuvo al futbolista Juan Muguerza, principal sospechoso del asesinato de Stephany Portilla Guerrero, una joven de 24 años que cursaba el último ciclo de Ingeniería Industrial en la Universidad César Vallejo (UCV) y que también trabajaba como anfitriona.
El crimen ocurrió en la urbanización Los Pinos, segunda etapa, en la provincia de Chepén. Según la Región Policial La Libertad, el detenido era pareja sentimental de la víctima y habría sido la última persona vista con ella antes de que su cuerpo fuera hallado sin vida en una zona agrícola cercana.


Truncó sueños y proyectos
La tarde del 7 de agosto, vecinos alertaron a las autoridades sobre el hallazgo de una joven con un impacto de bala en la cabeza. Pese a la rápida llegada de la Policía y los servicios de emergencia, nada se pudo hacer. Stephany, quien soñaba con graduarse y emprender su propio negocio, murió en el lugar.
Fuentes policiales indicaron que Muguerza fue intervenido en su centro de trabajo horas después del hallazgo, en un operativo de la Depincri Chepén. Actualmente permanece bajo custodia mientras el Ministerio Público recaba pruebas y testimonios para esclarecer los hechos.
Investigación en curso
Las autoridades han señalado que la investigación se desarrolla bajo el protocolo de presunto feminicidio, un delito que en el Perú puede ser sancionado con pena de cadena perpetua en casos agravados. El caso ha generado profunda consternación en Chepén y el valle Jequetepeque, donde familiares, amigos y vecinos exigen justicia y celeridad en las diligencias.
En lo que va del año, la región La Libertad ha registrado un preocupante número de casos de violencia contra la mujer. Organizaciones defensoras de derechos humanos reiteran la necesidad de reforzar las políticas de prevención y protección para evitar que más mujeres sean víctimas de feminicidio.

