La inseguridad en La Libertad atraviesa uno de sus momentos más críticos. Extorsiones, atentados con dinamita y asesinatos ocurren a diario, colocando a la región entre las más violentas del país. Ante este escenario, la consejera regional por Trujillo, Verónica Escobal, cuestionó duramente la labor del jefe de la Región Policial, general Guillermo Llerena Portal, asegurando que “si no da resultados, debe ser cambiado”.
Escobal, integrante de la bancada de Alianza para el Progreso (APP), recordó que el Gobierno Regional de La Libertad ya cumplió con entregar camionetas, motocicletas, drones y otros equipos de vigilancia a la Policía Nacional, por lo que ahora, dijo, “toca actuar”.
“No podemos seguir esperando mientras la violencia sigue escalando. Si el general no da resultados, debe ser cambiado. La emergencia no puede ser una excusa para la inacción”, enfatizó la consejera.
Citado al Consejo Regional
A raíz de este pedido, el Consejo Regional acordó citar al general Llerena a su próxima sesión, donde deberá sustentar su plan operativo contra la delincuencia, así como explicar las medidas inmediatas que tomó tras el atentado del 14 de agosto en Las Quintanas, cuando criminales detonaron 30 cartuchos de dinamita en una vivienda.
Escobal fundamentó su exigencia señalando que la región atraviesa “un contexto crítico caracterizado por homicidios, extorsiones, asaltos y otros actos violentos que afectan gravemente a la población”.
Cifras alarmantes
En lo que va del 2025, La Libertad registra 203 asesinatos. Solo en Trujillo ocurrieron 75, seguido por Pataz (40), Virú (38), Pacasmayo (13), Chepén (10), Gran Chimú (7), Ascope (8), Otuzco (5), Santiago de Chuco (4), Sánchez Carrión (2) y Julcán (1).
A estos crímenes se suman tres atentados con dinamita de gran intensidad: uno contra la sede de la Fiscalía y dos en viviendas, que incrementaron el temor en la población.
La presión sobre la Policía se intensifica no solo desde el Consejo Regional, sino también desde los municipios y la ciudadanía, que exigen respuestas inmediatas. Para Escobal, el problema no es la falta de recursos, sino la ausencia de estrategias claras y resultados concretos.
Mientras tanto, la ola de violencia continúa desangrando a La Libertad, con familias enteras afectadas por asesinatos, extorsiones y atentados que han convertido a Trujillo y a otras provincias en territorios bajo asedio criminal.

