La lucha del Estado contra la minería ilegal dio un nuevo paso con la operación “Kallpa Wayka”, ejecutada por el Comando Unificado Pataz en coordinación con la Fuerza Especial Conjunta, la Policía Nacional del Perú y diversas instituciones del sector. La intervención tuvo lugar en el sector San Fernando, donde se logró desarticular un campamento de minería ilegal que operaba en condiciones altamente riesgosas para el medio ambiente y la seguridad local.
Detenidos y bocaminas destruidas
El operativo culminó con la detención de 8 personas implicadas en actividades ilícitas, la destrucción de 3 bocaminas ilegales y la incautación de explosivos, herramientas y más de 300 sacos de mineral polimetálico. Según las autoridades, las pérdidas económicas para las mafias mineras ascienden a más de S/ 2.2 millones, lo que representa un duro golpe a las estructuras del crimen organizado que operan en la provincia de Pataz.
Trabajo articulado entre instituciones
La acción fue posible gracias al esfuerzo conjunto de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Ministerio Público, la Sucamec, el Ministerio de Energía y Minas y la Gerencia Regional de Energía y Minas, en el marco del Estado de Emergencia vigente en Pataz. Este modelo de coordinación busca restablecer el orden interno y reforzar la seguridad ciudadana en una provincia golpeada por la violencia vinculada a la minería ilegal.
Un problema que amenaza la seguridad y el medio ambiente
Pataz se ha convertido en un epicentro de la minería ilegal en La Libertad, donde grupos criminales disputan territorios y recursos, generando violencia, contaminación y conflictos sociales. La operación “Kallpa Wayka” no solo tiene un impacto económico inmediato, sino que también envía un mensaje claro: el Estado está decidido a recuperar el control del territorio y proteger a la población.

