El escándalo golpea otra vez a la Policía Nacional del Perú. El suboficial José Manuel L. P., de 34 años, recibió nueve meses de prisión preventiva tras ser acusado de extorsionar a una psicóloga de 22 años en Chiclayo, exigiéndole pagos bajo amenazas de muerte.
Según la investigación del Ministerio Público, el agente habría enviado mensajes intimidatorios a la joven desde un número celular, en los que se identificaba como parte de la organización criminal “La Jauría de Wuaras”. En los textos, le pedía S/ 600 de “inscripción” y S/ 300 mensuales a cambio de no atentar contra su vida.
Uno de los mensajes decía: “Buenos días, mira, seré amable y directo. Acá en mi valle todos pagan un cupo, y tú no vas a ser la excepción… si te niegas, te irá mal. Tengo toda tu hoja de vida. Hazme el giro por Yape”.
Investigación reveladora
Durante las pesquisas se descubrió que el número desde el cual partieron las amenazas pertenecía inicialmente a un hombre detenido el 23 de septiembre en Pacanguilla (Chepén), acusado de violar a una menor de 11 años. Sin embargo, el chip extorsivo había sido insertado ese mismo día en otro celular.
La sorpresa llegó cuando la Policía rastreó el IMEI del nuevo equipo: el dispositivo correspondía al propio suboficial José Manuel L. P., lo que permitió vincularlo directamente con las amenazas.
Conmoción en Chepén
El caso ha generado indignación en la provincia, pues una vez más un miembro de la institución policial es sindicado de pertenecer a redes delictivas que deberían combatir. El agente será internado en un penal mientras dure la investigación preparatoria.
Para la población de Chepén, este episodio refleja el deterioro de la confianza ciudadana en la PNP y reaviva el debate sobre la urgente necesidad de una reforma policial que blinde a la institución frente a la infiltración criminal.

