La salud pública en La Libertad atraviesa una crisis estructural. En pleno Día de la Medicina Peruana, el decano del Colegio Médico de La Libertad, Dr. Rafael Poma Gil, advirtió que la región necesita al menos 3,000 médicos más para garantizar una atención oportuna y de calidad. De ese total, el 50% se requiere en Trujillo, donde funcionan los principales hospitales de referencia, hoy colapsados por la falta de personal y equipamiento.
“No hay ecografías, no hay tomografías, no hay médicos suficientes. Las citas se entregan para dentro de dos o tres meses, y eso en los mejores casos. Hay pacientes que esperan semanas para una simple consulta”, denunció Poma Gil, tras realizar una serie de inspecciones en los centros de salud de la región.
“No se pueden construir elefantes blancos”
El representante del gremio médico señaló que no basta con construir hospitales si no se garantiza su funcionamiento real. “Está bien que se construyan hospitales, pero deben estar implementados con infraestructura adecuada y con el número de personal que se necesita para que funcionen bien. No se pueden crear plazas temporales por tres meses, porque luego todo vuelve a estar peor que antes”, cuestionó.
Según explicó, el déficit médico no solo afecta a Trujillo, sino también a las zonas rurales y de la sierra liberteña, donde las postas médicas funcionan con equipamiento mínimo y sin especialistas. “Las zonas alejadas son las más desprotegidas. Ahí no hay ni médicos generales. El sistema colapsa desde el primer nivel de atención”, alertó.
Hospitales de referencia también colapsan
Ni los hospitales de mayor jerarquía escapan al deterioro. En el Hospital Regional Docente o el Belén de Trujillo, las citas se programan para semanas e incluso meses después, y los servicios de emergencia trabajan al límite. “Son hospitales que tienen el mismo número de trabajadores desde hace años, aunque la población ha crecido significativamente. No hay manera de sostener eso sin un incremento de plazas y presupuesto”, subrayó.
El decano también denunció la falta de insumos médicos básicos, la obsolescencia de equipos y los problemas de infraestructura. “Estas deficiencias no son nuevas, pero se agravan por la falta de planificación. Si no hay tomógrafos, si no hay reactivos, si no hay médicos, el derecho a la salud termina siendo una promesa vacía”, dijo.
El representante del Colegio Médico exhortó a las autoridades a despolitizar el sector salud y designar a funcionarios con verdadera capacidad técnica. “Cuando los cargos se entregan por afinidades políticas y no por competencia, el sistema se hunde. No necesitamos lealtad partidaria, sino profesionales preparados y evaluados permanentemente”, enfatizó.

