La violencia no da tregua en Trujillo. La tarde del martes, un joven identificado como Juan Carlos Llapo Riveros (23) fue asesinado de 15 disparos dentro de su vivienda ubicada en el barrio 7B del distrito de Alto Trujillo, en lo que la Policía presume sería un ajuste de cuentas entre bandas criminales.
Según información policial, Llapo Riveros fue sorprendido mientras dormía en su habitación. Los sicarios tocaron la puerta de la casa y, tras ser atendidos por el padre de la víctima —un adulto mayor—, irrumpieron violentamente en el inmueble. Sin mediar palabra, se dirigieron hasta el dormitorio del joven y le dispararon a quemarropa, impactando varios proyectiles en la cabeza y el tórax.
🔫 Ataque planificado y fuga rápida
De acuerdo con testigos, los asesinos actuaron con precisión y frialdad. Una motocicleta lineal los esperaba afuera, lista para huir tras la ejecución. Todo ocurrió en cuestión de segundos.
La víctima murió instantáneamente, sin posibilidad de auxilio. Familiares intentaron velar el cuerpo sin reportar el hecho a las autoridades, lo que generó sospechas en los agentes de investigación.
Fuentes del Departamento de Investigación Criminal (Depincri-Trujillo) confirmaron que el joven había sido detenido hace dos años por su presunta vinculación con la organización criminal “Los Gatilleros de Ollantay”, dedicada al sicariato y la extorsión. Esta relación refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas entre bandas rivales que disputan el control de zonas delictivas en Alto Trujillo y La Esperanza.
⚖️ Investigación en curso
Peritos del Grupo de Homicidios de la División de Investigación Criminal (Divincri) recogieron casquillos de bala y restos de proyectiles en la escena, los cuales serán analizados para determinar el tipo de arma empleada y su posible conexión con otros crímenes recientes.
La Fiscalía Provincial Penal de Trujillo ya inició las diligencias correspondientes y ha ordenado la autopsia legal para precisar la cantidad exacta de impactos y el calibre de las municiones utilizadas.
🚨 Violencia sin control en Alto Trujillo
Este nuevo asesinato se suma a una larga lista de crímenes por encargo y ajustes de cuentas que han convertido a Alto Trujillo en una de las zonas más peligrosas de la región.
En lo que va del año, la III Macro Región Policial La Libertad ha registrado más de 200 homicidios, la mayoría vinculados a bandas de extorsionadores y sicarios que operan bajo el mismo patrón: irrumpir en viviendas o atacar de madrugada a sus objetivos.
Las autoridades locales y regionales han solicitado reforzar la presencia policial y militar, pero la ola criminal parece incontrolable, incluso bajo el estado de emergencia vigente.

